lunes, 23 de diciembre de 2013

Mefistófeles.


Sí que se le daban bien las armas de fuego. 
Le gustaba la caza, era depredador y jamás consentía ser la presa de nadie, muchos dirían que ésto es una cualidad que a cualquiera le gustaría poseer pero no lo es, en absoluto.
Él ataca, derriba y mata.

Asesina almas dormidas, floreciendo, vivas a medias o despampanantes.
Da lo mismo qué tipo de luz irradies, él tiene que destacar por encima de todos aunque sea arrasando todo lo que le encuentre a su paso.
No le vi venir, no supe apreciar con suficiente rapidez y eficacia los detalles que se escondían detrás de la burda apariencia y para una observadora audaz como soy...más vale que vaya pensando en jubilarme. 
En todo caso, solo le bastó un certero disparo para arrancarme lo único que me mantenía en pie.
Tú.
Tú que proclamas a los cielos algo que no eres, dime ¿para qué fin coleccionar almas ajenas?
Como el cazador que se monta una exposición de cadáveres disecados a modo de trofeos, regocijándose en su arrogancia y falsa osadía. 
Pones todo tu empeño en romper la balanza, inclinarla hacia ti, inventar un ciclo en el que, el mundo gire a tu alrededor como si fueras un nuevo planeta descubierto, uno que no alberga vida sino delirios de grandeza por doquier. 
A tus pies, un revoltijo de almas huérfanas y desmadejadas. 
Dime, ¿qué ganas?
¿Alimentar tu ego hasta que se convierta en tu satélite?
Te crees con demasiados derechos y tienes más leyes que una dictadura.
¿Quién cojones piensas que eres para herir a quien te venga en gana?
De la noche a la mañana, deprecias con una total naturalidad que das pie a pensar que es tu juego favorito, tu campo....y tu vocación.

Hace tiempo, no recuerdo dónde, leí que no había que fiarse ni de nuestra sombra pues Lucifer también fue, en su día, un ángel. 
A mis ojos, eres un vástago más del fuego que te ahoga, te encadena y te consume.
Heredero del mal que habita en cada uno, de las tinieblas que no dejan paso a ningún destello salvo el que brilla en la mirada de quien conoce de dónde y de qué es preso. 

domingo, 22 de diciembre de 2013

¿Conoces el camino de vuelta?

Búscame cuando te hayas ido,
cuando el paso del tiempo tus huellas haya borrado,
cuando la ausencia sea tan palpable que
el solo recuerdo de ella, trae el olvido.
Las pesadillas evocan el nombre de alguien que
la historia ya enterró y relegó a meras leyendas.
Los sueños traen consigo el olor de la esencia más pura,
del firmamento en estado perenne de vigilia
velando por aquellos de alma inquieta y mente castigada. 

viernes, 20 de diciembre de 2013

Sentencia.


Siento el vacío desgarrándome las entrañas, deseando llegar al mismísimo vórtice de mi corazón condenado en cada latir a cadena perpetua, a seguir recibiendo la entrada y salida del veneno que fluye por mi piel a modo de sangre.
Y sangro. Sangro ríos de lágrimas, agua salada que corre de forma continua, sin pausa ahogándome en el silencio que grita a voces, que evoca a tu alma rogándole que la escuches.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Hiriendo por afición.


Llevo unos días que no encuentro palabras para definirlos pero la ira está latente en cada gesto, mirada o teñida en el trasfondo de cada palabra pronunciada con fingida indiferencia.   
Necesito calmarme y sin embargo, no encuentro la serenidad que tanto ansío, busco mil maneras de evadirme y cada vez soy más presa de mí misma. 
Si me mordiera la lengua por accidente, me intoxicaría con mi propio veneno fruto de la agonía candente que yace en mis entrañas. 
Por tu puta culpa y la de una imbécil integral, habéis acabado despertando lo peor de mí, supongo que os podéis sentir orgullosos. Os aplaudo, en serio. Así os va, claro que todo el daño recibido, luego tiene vuelta. La vida es un boomerang, espero que os de de lleno y experimentéis en vuestras carnes el dolor infringido.  

Hoy, me has pisado y humillado. No seré yo la que te devuelva la moneda, es más, mañana yo volveré a estar en pie y tú formarás parte del olvido. Pero eh! en un futuro tú morderás el suelo, eso tenlo claro no, cristalino. Por fortuna, no estaré para mirarte desde arriba con la burla reflejada en los ojos como sí que harías tú, como sé que estás haciendo. Regocijándote en tu pedestal, sintiendo el bienestar que te supone haber hecho lo correcto según tu egocéntrico punto de vista. 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Hasta lo extraño se vuelve normal.

Extraño no seguir deseando los deseos. Extraño
ver todo aquello que nos concernía como flotando
suelto en el espacio. Y penosa la tarea de estar muerto,
penoso ese recobrarse plenamente, hasta llegar a sentir poco a poco
la huella de la eternidad (...)
Los ángeles - se dice - no saben a menudo si se mueven
entre los vivos o entre los muertos. La eterna corriente
arrastra consigo todas las edades, a través de los dos reinos,
y sobre ambos se extiende, acallándolos, el poderío de su voz.

- R.M. Rilke "De elegías duinesas. I" (1923)

sábado, 9 de noviembre de 2013

Inferno.

I am the way into the city of woe.
I am the way to a forsaken people.
I am the way into a eternal sorrow.
Only those elements time cannot wear made before me,
and beyond time I stand.

Abandon all hope ye who enter here. 

- The Divine Comedy
Dante Alighieri.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Hay historias con un final preestablecido.


¡Qué bueno que el amor crezca a mi alrededor hasta dentro de las macetas!
¿Qué tendrá ese enfermizo sentimiento que vives y mueres constantemente?
¿Por qué esa persona, de pronto, es el centro de tu universo?
Luego los amigos, sí, esas personas cuya existencia cayó en el olvido cuando llegó el Rey de Roma a tu vida, esos mismos son los que después recogen los platos rotos que dejó aquí el amigo. Sin pedirte nada a cambio, bueno miento, sólo una cosa. Sencilla. Y que no debería costarte nada y sin embargo, os parece un  sacrificio demencial por lo que llevo observando a lo largo de los años.

Os prometo que no tenéis que cruzar ninguna brasa con los pies descalzos, subir hasta la cumbre del Teide, perforaros la lengua o correr los 100 metros lisos. Es tan jodidamente lógico que resulta hasta estúpido tener que recordaroslo: "No olvidar a tus amigos cuando te echas novi@". Seguro que lo habréis escuchado en contadas ocasiones, incluso habréis asegurado y jurado al cielo que vosotros jamás haríais una cosa así. Las palabras se las lleva el viento y los hechos nunca dieron la cara.

Soy feliz de verte feliz. Pero no es una felicidad que me llena, más que nada porque mi vida no eres tú. Formas parte de ella pero no gira alrededor tuyo.  Mi vida se sustenta de dos pilares: mi esencia -que yace en un eterno letargo esperando ser despertada- y mi familia - lazos de sangre y fraternales - éste último se corresponde a amistades que considero herman@s y como no podía ser de otra manera, mis peluditos.
Curiosamente, mis pequeñajos de cuatro patas son los únicos que no me han defraudado hasta ahora.
No estáis.
Ya no.
Desde que él entro, yo salí.
Bueno, espera...tuve que salir porque no cabía.

Si bien es cierto que estar como estar han estado. Ahora, el amor (qué asco me da la palabrita, oiga) ha vuelto a llamar a sus puertas y si tú sabes algo de su vida de después, lo celebro.  En realidad, ha sido algo paulatino lo que no quita que yo supiera que iba a ocurrir lo mismo de siempre a pesar de su palabrería. 

¿Me he equivocado? Por desgracia, no.

No acostumbro a rayarle la cabeza a ellos con mis problemas, al menos en persona. Problemas concretos, los más duros, los más sufridos...me los callo en gran parte. Me siento incómoda, vulnerable y siempre tengo la desagradable sensación de que exponiendoselos a ellos, de alguna u otra forma me juzgarán, porque hagas lo que hagas, siempre te juzgan. Hasta el pariente más cercano tiene una opinión acerca tuya. Y no suele encajar con la que tienes de ti mismo. Te ves de una manera y ellos de otra. Tú realidad y la que ellos creen que tienes.
 ¿Pero, en verdad, cuál de ellas es más real?.

viernes, 1 de noviembre de 2013

La otra cara que tú no ves.

Hay ciertas cosas del ayer que uno lleva para toda su vida, grabado en la retina.
Una retahíla de recuerdos sin fondo, de voces, de risas lejanas, de palabras hirientes, clavadas en una herida que no cicatriza con el paso del tiempo.
Tienes razón, desconozco la acción de perdonar, quizás una vez la empleé tantas veces que la agoté. Me hablas del perdón y la honra y sin embargo, son palabras que no entiendo, que no hablo y que, por supuesto, no hago.
Un buen día, me desperté y al reflejarme en el espejo del baño, observé unos ojos que ya no me pertenecían, ya no brillaban con la inocencia de la infancia,  su opacidad indicaba el veneno que fluía en sangre, ya no era quién decía ser, me habían transformado en algo que temía y odiaba al mismo tiempo. Finalmente, el rencor y la ira me habían envenenado...finalmente, se salieron con la suya.

Hundida, rendida, humillada, perdida, impotente, resignada y sola tragaba y tragaba sin cesar, no rechistaba, enmudecía ante los ataques verbales y no tan verbales, no me defendía, no sabía cómo hacerlo salvo repartir ostias como panes y tampoco sabía como dar una torta con la mano abierta ya que jamás había tenido la necesidad de hacerlo ni me habían educado para ese fin, tan solo me ahogaba en lágrimas todas las noches.

Mi vida no era la de una niña normal, no era de color rosa ni era una princesa. No, ya no. En cambio, carecía de color, no era ni gris siquiera. Era la existencia de una cría a la que habían perturbado su naciente personalidad e iba encaminada a ser algo que nadie ni ella misma conocía las consecuencias que, en un futuro, podía traer.  Entre el bullicio atronador de mi interior si algo sacaba en claro es que, por cada día que pasaba, me reconocía menos y sentía más y peor. Yo deseaba ser mala, mala con ganas, de una maldad que los dejara a todos de piedra con la mirada desorbitada y los pelos en punta, pero por más que me esforzaba, lo único que conseguía era ser con más ahínco el objeto de burla y en vez, de disparar con saña a esos energúmenos mal paridos, dañaba a mis seres queridos. Gente que desconocía mi realidad, personas que no entendieron lo que me estaba ocurriendo, familia que le quito hierro al asunto y no supo o quiso ponerse en mi lugar.

Desde entonces, el pasado es un vil recuerdo innombrable. De pesadillas que me acechan en noches de insomnio. Me ves pero mis verdaderas emociones yacen ocultas, lucho sin cesar con el demonio que me atrapa y me desgarra por dentro, aprisionándome, haciéndome esclava de mí misma.  Vivo una guerra continua tanto dentro de mí como fuera, me refugio en lo que me ofrece un respiro, me aferro a la esperanza como un clavo ardiendo, no debo caer, no debo vivir de rodillas con la cabeza baja, debo de mantenerme de pie, erguida y con la mirada en las estrellas, aquellas que jamás me abandonaron.

lunes, 28 de octubre de 2013

Buscando el fuego que me alumbre en mi oscuridad.


Siempre se ha dicho y asegurado que son máquinas simples, que son totalmente lo opuesto a la otra acera y que, muy probablemente, carezcan de sentido común y trasladen la cabeza pensante al sótano. Por experiencias pasadas, durante muuuuuucho tiempo, puse la mano en el fuego jurando la veracidad de ese manifiesto, entredicho...ese mito. Porque, sin duda, los hay a puñados no...¡¡¡a capazos!!! como dirían en mi tierra y si les salieran alas y les dieran por volar, jamás volveríamos a ver la luz del sol. 
No obstante, una minoría -y tanto, si no fuera porque llegué a conocer a un par de ésos individuos, pensaría que son fruto de leyendas y habladurías- son auténticos enigmas, mentes complejas envueltas por un halo de misterio, de ojos rasgados, inescrutables, audaces observadores. Y sin embargo, es el brillo de su mirada indómita la que refleja un espíritu que si no está extinto, poco le falta. Esas dos esferas candentes son las que marcan la diferencia, las que dividen su género en dos vertientes totalmente asimétricas. 
No se trata de convencionalismos, prototipos, de personajes perfectos de cuento de hadas o películas ñoñas. Aunque, cualquiera diría, muy tristemente, que muchas mujeres preferirían un "maromo" recién salido del horno de Telecinco o programas sucedáneos de poca monta. NO. En verdad, todo se resume en ver más allá de lo que nos impone la sociedad. No basta con la piel, cuya corteza el tiempo envejecerá, son sus muros, fortalezas levantadas con el único fin de guardarse las espaldas. Es aprender a percibir el ser de cada persona. 
Escurridizos como una pastilla de jabón en tus manos, volátiles, impetuosos, temperamentales, dueños de sí mismos. ¿Su dogma? La libertad. Tampoco hay que confundirlo con que vivan en una anarquía total. No son esclavos de unas leyes, de unos tipos, de una sociedad ni siquiera de ellos mismos. Poseen la nobleza, el equilibrio, la belleza, la sabiduría y la paz de la esencia más primigenia que aún vaga entre nosotros. 
Que no me vendan príncipes azules desteñidos a la primera de cambio ni fantasmas con cochazo y cartera llena si por desear, desearé el calcetín que se pierde de camino a la lavadora. Si siempre apostaré por la humanidad de aquellos pueblos que, aunque reducidos a meras leyendas, permanecen inmortales en la memoria de aquellos de corazón bravo pero noble. 

lunes, 21 de octubre de 2013

La energía de los elementos.


Demasiada compatibilidad lo dejan a uno abrumado, extrañado pero feliz. No obstante, también atormentado pues esa demasía es la que desemboca es incompatibilidad. Y encontrar el punto exacto, el equilibrio armonioso entre dos seres de espíritu indómito supone la ardua faena de medir las fuerzas del fuego y hielo en una balanza, ambos totalmente distintos pero sorprendentemente compensados.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Quiero un Fluffy.


De estas cosas que uno está pensando en dios sabe qué, cuando de repenting se le enciende una de tantas bombillas y cae en la cuenta de ciertos detalles que, hasta ahora le habían pasado desapercibidos. 
Por ejemplo, así de la nada he dado con bastante acierto en un punto de mi estrafalaria personalidad; si tuviera que compararme con alguno de los personajes de Harry Potter sin lugar a dudas, sería Luna Lovegood. Ese nivel de empanamiento mental, risueña hasta el punto de vivir más en el mundo de los Torposoplos y los Snorkacks de Cuerno Arrugado, solitaria, con ciertas características que la hacen ser extraña a los ojos de los demás, así como su lealtad y fe en lo desconocido, en lo irracional...¡To' loca me he quedado, oiga!

Creando rebaños.



" Veo mucho potencial, pero está desperdiciado.
Toda una generación trabajando en gasolineras, 

sirviendo mesas, o siendo esclavos oficinistas.
La publicidad nos hace desear coches y ropas,
tenemos empleos que odiamos
para comprar mierda que no necesitamos.
Somos los hijos malditos de la historia,
desarraigados y sin objetivos,
no hemos sufrido una gran guerra,
ni una depresión.
Nuestra guerra es la guerra espiritual,
nuestra gran depresión es nuestra vida.
Crecimos con la televisión
que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios,
dioses del cine,
o estrellas del rock.
Pero no lo seremos,
y poco a poco lo entendemos,
lo que hace que estemos muy cabreados ".

- El Club de la Lucha. 

martes, 15 de octubre de 2013

Doncella de la tierra.



Águila, enséñame a volar,
guíame en lo desconocido
y no dejes que la llama de mi esencia se extinga. 


martes, 8 de octubre de 2013

Afilas la lengua cuando estoy cerca.


Cuando ya ni la música te calma, cuando es el silencio lo que tus oídos solo desean escuchar. 
Cuando ya no encuentras refugio en las melodías, las letras de las canciones y solo sientes más ira, impotencia y desesperación. 
Cuando lo único en lo que pondrías todo tu empeño sería en la huida, huir lejos, volar a ras del suelo, anestesiar el corazón y creer...querer creer en un nuevo comienzo.

Quizás ayer fui débil pero aprendí a levantarme y seguir, quizás levanté una muralla, dos, tres, una fortaleza como una catedral por el camino sí, pero eso fue lo que me salvó de resquebrajarme y romperme en mil añicos. Convertirme en piedra para, posteriormente, ser una esquirla de hielo me ayudó a mostrarme impasible y serena ante la gente dañina, las desgracias y los errores. 

Tú no lo ves, ya no me ves, no me quieres ver. 

¿Sabes por qué?
Lo camuflas en otros sentimientos, hechos o palabras pero, ¿sabes cuál es la realidad?

Que, simplemente, es demasiado.
Así soy.

No me entiendo ni a mí misma, soy una desconocida conocida, el eslabón perdido de una cadena independiente, hablo antes de pensar y no digo lo que pienso. 
Peco de sincera, inocente y confiada, a pesar de ser todo lo contrario. 
La vida así me enseñó. 
Y sin embargo, una y otra vez sigo tropezando en el mismo lugar.
Tú no eres un transeúnte errante, no quería ni quiero que lo seas pero te quieres marchar. 
Desconozco tus razones pero no seré yo la que te detenga, ya no. 
Son intentos infructuosos ya que nunca tuviste la intención de asentarte. 
En el fondo, muy hondo, recóndito, a pesar de tus virtudes, sigues siendo como los demás.
Al primer encontronazo, puerta. 
No obstante, seguiré mi ruta, avanzaré con la cabeza alta y la mirada en el cielo.


                                                         En la búsqueda de la esencia de cada uno siempre habrá pérdidas.
                                                             Siempre. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

La humanidad se va a pique.


¿Por qué no evolucionamos?

¿Por qué por cada año, meses y días, se pierden los valores que nos hacían personas?
Cuando se pierde el respeto, entiendes la clase de individuos que pululan a nuestro alrededor, desperdigados por todo el mundo. Es comprensible que nosotros, jóvenes españoles, estemos con los humos encendidos y la escopeta cargada al vernos sin futuro pero, es aquí, en estos tiempos tan desoladores y de revolución a medias, que es de vital importancia ser PERSONAS y no perder unos valores esenciales que nos inculcaron desde bien pequeños y nos hacían seres humanos respetuosos, tolerantes y empáticos. 

domingo, 22 de septiembre de 2013

Un café granizado y un Llaollao, por favor.


Bienvenidos, me presento;

Soy la Doctora Amor, licenciada en amoríos problemáticos desde tiempos remotos. Entre otras de mis muchas cualidades, sé escuchar con atención - aunque eso no evita que bostece de vez en cuando, sobre todo en las primeras horas del días - dar consejos útiles e inútiles, aliviar el trágico ambiente soltando tonterías a diestro y siniestro, todo ello con agradable y rítmica música de fondo de la mano de nuestra querida musa inspiradora, Britney Spears. Con la particularidad de, gastarme el dinero en la llamada del móvil y no incluyendo este detalle en el importe final.
Para que luego digáis que soy una rácana, zángan@s de poca monta.
Con el fin, de evitar facturas apoteósicas y dado que carezco - por el momento - de estudio, se hacen visitas a domicilio. No cobro por horas, sino por minutos - ¡hostia ya!, que las cosas están muy chungas y hay que ganarse el chusco de pan diario -.
Para los amigos, y recalco, los CABRONES de mis amigos sólo les exigiré la voluntad. No sucumbo a sobornos de ningún tipo ni acepto comida de procedencia dudosa.

Para cualquier duda, podéis consultar mi página Web: http://www.notengoelchichiparafarolillos.es/
No obstante, si el enlace por alguna desconocida y comprensible razón no funcionase, os remito a mi secretaria y segunda al mando, Rebecca, Rebu para los amigos íntimos.
Esta señorita de voz cantarina, es toda una maestra en el Amor y sus sucedáneos, bendecida por la diosa Afrodita y aclamada por el dios Eros, que no os quepa duda, escépticos de las narices.

                                                                                                   Atentamente, un mordisco Grrr :3

martes, 17 de septiembre de 2013

El tiempo y el olvido no van de la mano, Nano.


¿Qué es de ti? 
¿Qué fue de ti?
¿Dónde estás?
¿Siquiera sigues aquí?
¿Por qué te marchaste?
Desapareciste, te sumergiste en la nada.
¿Acaso, tan poco te importábamos que te fue totalmente indiferente salir de nuestras vidas, como si jamás hubieras existido?
¿Eres consciente del daño que, aún a día de hoy, nos produce tu ausencia?
¿Me recuerdas?
¿Me odias?
Vuelve la vista atrás y dime, ¿dónde quedaron todos los momentos vividos con tu vecina, confidente y gran amiga, Ari?
¿La echas de menos?
¿Por qué pasan los años y no escribes?
¿Qué eres? 
Un retazo lejano sin forma que asoma al presente, de vez en cuando, sin previo aviso. 
Prevaleces en la memoria pero no es suficiente. 
¿Te volveré a ver?
Mi mente se alió con el tiempo y te olvidó, sin embargo, la herida y posterior cicatriz que dejaste dentro de mí,  lejos de conformarse, te mantuvo vivo. 
Una espina, ¿me amaste alguna vez o todo fue un cuento?
Dos más bien, ¿qué fue para ti realidad o ficción?.
La permanente incertidumbre crea dudas. 
¿Cuando observas a tu hermana, su nombre evoca mi recuerdo?
¿Le hablas de mí?
¿Le habéis cambiado el nombre?
Esa pequeña criatura rondará ahora los 8 años. Querías ser padre, le tenías devoción.
Cierra los ojos y reúne las piezas desperdigadas del ayer. 
Te llevaste una parte de mí contigo y sin ti, me siento incompleta. 
Dijiste, dijimos muchas cosas, palabras impronunciables, hirientes, cariñosas y socarronas que invitaban e incitaban a un para siempre. 
Promesas incumplidas y sueños rotos quedan hoy guardados bajo llave. 
Una vez que empiezas y te esfuerzas por entender, te vienes abajo por lo incomprensible del asunto, por la cantidad de espacios en blanco que tiene. Y nadie queda para dilucidarlo.  No sólo os marchasteis la familia, sino que os llevasteis las pruebas de vuestra existencia en la maleta.
Al cielo pongo por testigo, que no hay persona en la tierra que te haya buscado más allá de lo posible para caer, repetidas veces, en un desconsuelo infinito. 
No sé qué eras, qué eres, quién eres y qué has hecho o has dejado de hacer, sólo sé que aún estoy ligada a ti. No te amo pero te quiero, a pesar de todo.  Desde aquel día, no he vuelto a  experimentar el amor, ni a sentir pajaritos en el nido de mi mala cabeza y si alguna vez hubo mariposas, la mentira y la traición las ahogó. 
Te lo volveré a repetir, sólo una vez más, la última, en verdad. 
¿Tienes idea de lo que significó tu presencia para mí?
Una oportunidad para renacer, vivir, para levantarme y seguir. Sí, a pesar, de tus incontables errores, ingratitud y alevosía constante, soy incapaz (y debo de ser gilipollas redomada por eso) de odiar con el corazón, pues fue tuyo desde el primer momento en que se te ocurrió saludar con "Hola, mi amor". Responsable de arreglarlo, mimarlo, conservarlo así como destruirlo, quemarlo y reducirlo a meras cenizas. 
No busco respuestas, excusas ni disculpas, sólo y únicamente deseo que regreses.
La vida es un entresijo de caminos, nosotros nos cruzamos una vez, me niego a aceptar que no haya una segunda.  
Aquí, pocas cosas o ninguna más bien, van encarriladas. Resulta que, por casualidades, conocí a una persona que me dejó totalmente estupefacta al comprobar el grado de afinidad que teníamos. No cumplía para nada mis altas expectativas y sin embargo, posee una atracción prácticamente palpable...no sexual, sino mental.  Que es aún más imposible de encontrar, tal y cómo está la sociedad en la que vivimos. Inocente de mí, llegué a tejer una pequeña esperanza de que él fuera el contrapunto a los típicos tíos y que de ser así, surgiría una gran amistad...pero me equivoqué. Desconozco qué imagen le daría, que, en un momento dado, me encasilló y no quiso volver a saber nada pues, a su parecer, ya sabía todo lo que necesitaba saber. 
Resulta decepcionante cuando ni siquiera yo aún conozco aspectos de mí misma y sin embargo, me niegan el derecho a dejarme conocer, a ser yo sin máscaras ni muros de piedra de por medio. Después de todo, sigo siendo invisible. El patito feo, la incógnita que nadie desea resolver.  Y tampoco te vayas a creer que tú eras mejor, para que veas qué ironía.  
Lo que marca la diferencia es que tú, a pesar de mi físico y de la distancia, llegaste a amar, a conocer las dos caras de la moneda, que ya supiéramos manejarlo es otra historia, éramos unos jodidos críos fingiendo ser mayores. 
Ojalá, vuelva a ver ese muchacho, alto y desgarbado, de ojos rasgados.
Sea lo que sea, tu recuerdo no muere. 

lunes, 16 de septiembre de 2013

No me toques los ovarios.


No me conoces una mierda y lo sabes. No me vale que me digas que "es que ya te conozco, todo lo demás me lo puedo suponer", ¿desde cuándo conocer a una persona es hacer suposiciones sobre ella? ¿estamos locos?. Si sabes todo sobre mí, íluminame y dime qué es lo que sabes, ¿lo que yo te he contado, quizás? ¿y lo que no?Aaah no, espera...eso basándote en libros, artículos de psicología y hechos de otras experiencias pasadas con otras personas se puede saber, claro que sí, con dos cojones. Déjame que te diga una cosa...cuando de verdad tienes INTERÉS en conocer a alguien, te dejas los tópicos y suposiciones absurdas a un lado y conversas, conversas hasta la saciedad.
Deja que te sorprenda, para variar y dejar de una puta vez, de encasillar al personal. 

Broken


Nota mental: Reducir el corazón a cenizas. Muerto, dejará de dar el coñazo.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Doblega tus sentidos.



Quiero pensar que es inverosímil que mi mente te reclame en el silencio de su aluvión de pensamientos y que mis brazos rechacen otros que no sean los tuyos. 
No debo albergar esperanzas de un renacer pues si siento algo de amor propio no permitiré que, de nuevo, me dañen.  
Y sin embargo, es tu aura la que me atrae a límites donde no deseo llegar, a lugares donde no quiero entrar, la que me desvela, me desata pero también la que me disuade y la que me esfuerzo por ignorar.
Diferentes, extraños, desconocidos y tan similares a la vez. Una puerta pequeña, lejana e imaginaria a la que soy incapaz de aspirar por motivos que no me atañen.  Una muralla infranqueable, cercana y real que espera el momento de reducirse a polvo y cenizas.
No somos posesión de nadie pero en cambio, somos presos de nosotros mismos. De nuestra cárcel interior, cadenas que nos ahogan y nos privan de volar.
De espíritu indómito y corazón marchito hoy estás ataviada, el mañana...un inhóspito lugar, acertijo que escapa hasta a los más osados, susúrrale al viento tus secretos más profundos escondidos en las centenarias raíces del árbol que te vio crecer, aislado en un sinfín de enredaderas de tallos nudosos y garras afiladas como cuchillas. 

Ésa es tu realidad, es ahí dónde resides. 

¿A dónde se fue esa mirada risueña a rebosar de esperanzas y sueños por cumplir, esa sonrisa ladeada, traviesa, que no prometía nada bueno y esos inconfundibles gestos que te rejuvenecían y recordabas a un pequeño polvorín?.

Dime, ¿Quién eres?.

viernes, 16 de agosto de 2013

Reforzando la coraza.


¿Mi mayor miedo?
Perderme a mí misma. 
Demasiados demonios, demasiado mal acumulado, atragantado y tragado a la fuerza. 
La desconfianza me hace ser insegura y la inseguridad me crea vulnerabilidad.
Ésa es mi flaqueza, ahora ya lo sabes. 

jueves, 15 de agosto de 2013

Odio estar encadenada a este marchito corazón.



Él, con el paso de los días, era una mierda seca en el camino. Sí, sí...de ésas que se convierten en armas arrojadizas. Tú...tú, eres un chinarro de esos que se te clavan en la chancla y vas medio taconeando mientras andas. Molesto, desquiciante y encima te quedas con la mitad de la chancla en la mano cuando intentas sacar esa diminuta pero persistente y afilada piedrecita. 
¿Sabes cuál es el problema, entonces?
Que eras un canto rodado que me encontré, por casualidad, un día en mitad de mis andares. Y todo el que me llega a conocer, sabe cuánto me encantan dichas piedras. Y hoy, por culpa de mi descarrilada mente, observa en lo que te has convertido.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Palangana y moho.

No me gusta encariñarme de las personas. 
Desconozco el motivo pero, últimamente, todo el que se cruza por mi camino es de paso, deja huella pero se marcha sin miramiento alguno. 

domingo, 11 de agosto de 2013

Si no me deja enrollarme cual persiana, no merece la pena.


Antes, no sabía qué hacer con tanto clavo oxidado en mi existencia y hoy, he decidido darles un uso. Fundaré mi propio imperio de clavos "reveníos". Empezaré construyendo un chalet con jardín y piscina para luego ir subiendo en la escala de pobres estudiantes en paro que se hicieron millonarios atesorando clavos...
                                                                                                                       Vayámonos, pues, a dormir.

lunes, 5 de agosto de 2013

Maldigo a los de tu calaña, bellaco.

Todavía me cuesta creer que todo esto sea cierto.
Me utilizaste como consuelo sin importarte lo que yo podía llegar a sentir.
Cambian tanto las cosas, no de unas semanas a otras, todo se reduce en días...
No sé si realmente cambiaste o es que, en realidad, eras así y estúpida de mí, no fui capaz de darme cuenta de tu juego. De ser verdad lo segundo, no mereces siquiera que te de la espalda, nada es lo que eres y a la nada te reduces.
Me avergüenzo desde aquel fatídico día. Dime qué perdías conociéndome.
Tanta palabrería barata, de pega, de quita y pon, todo quedo en el aire y hoy ya no estás aquí.
Mentira tras mentira y es la dichosa hora que, aún sigues clavado en mí.
Por mis ovarios que tú sales y por la puerta trasera, además.

Afloja los amarres.



No sé qué es peor, si resistir la tentación o caer en ella.
Ser leal a la palabra o dejarse llevar por los impulsos.

viernes, 2 de agosto de 2013

Lo que da de sí la famosa corona del burger.

Nunca me han gustado las cosas ácidas, menos las personas dotadas de estas características.
Asco de apariencias, el próximo que vaya de santo conmigo, le corto los limones.

jueves, 25 de julio de 2013

Jaque mate.

El poder del frío siempre gana al tentador calor del fuego. Me niego a ser una más que por inconsciente se quemó y en cenizas todo quedó.

sábado, 20 de julio de 2013

Nada es para siempre...Menos una hermana!


Hoy escribe alguien diferente, hoy escribe tu querida Nana :).

Mi querida Rouxi, ya sé que éstos días ando algo perdida y que te sientes abandonada por mí, pero quiero que sepas que aunque no te de señales de vida, me acuerdo de ti. ¿Cómo podría olvidar a mi hermana?

Ya son cerca de los 8 años que nos conocemos (si lo sé... no recuerdo fechas jeje) y he de agradecerlo todo a la bendita página de caballos. Gracias a ella he conocido a la mejor persona del mundo y recalco lo de MEJOR PERSONA, ya que tú me has ayudado en todo lo que has podido, y en lo que no, lo has intentado.
Eres mi hermana mayor y digo hermana porque tú no eres mi amiga, eres mucho más que eso, la palabra amiga se te quedaría corta.

¿Sabes que me viene a la mente cuando me acuerdo de ti?

Unicornio, prima mentirosa, MSN, 2ww6, largas conversaciones, SMS, llamadas al fijo, risas y más risas, hermano con parabólica, mikballo, cartas en el buzón, fotos, "espero aún mi carta", móvil ladrillo,"acho", terra, Friends Forever, "eres la hermana pequeña que nunca tuve", hermanas, largas llamadas de teléfono, conversaciones absurdas que te sacan una sonrisa, hablar con la almohada en la cabeza, investigaciones, collages, Fotolog, muro de msn, tardes pegadas en el teléfono,mensajes o llamadas cuando una no está bien, dibujos dedicados, llamada en un día de tormenta, animales, tecnología asquerosa...

Y podría seguir pero ya sabes mi memoria viene cuando quiere.


No importa que te diga que puedes contar conmigo para lo que sea, menos para una visita al cementerio totalmente sola jajajaja.
Si me llamas a las tres de la mañana te devuelvo la llamada, si me tengo que quedar hablando contigo hasta las siete de la mañana me quedo, todo eso ya lo sabes.
Y si me tengo que quedar hasta las tantas para hablar de olores, de mierda y demás me quedo! Y bueno si tengo que apuntar listas en tickets de piscina también.

¡ME TIENES PARA EL RESTO DE TU VIDA, ASÍ QUE VETE PREPARANDO PORQUE ESTO NO TIENE FIN!





lunes, 15 de julio de 2013

Mantente en tu línea.

Suelo ser una persona con un severo control de sus emociones, tal vez no tanto de las malas, pero lo sobrellevo. Me alarma que aparezca alguien así de improvisto y amenace con derruir toda la fortaleza que me resguarda de la realidad. No cabe duda de que me encantaría volver a sentir, liberarme pero no si el precio es el sufrimiento posterior.
Él es fuego, atrayente, enigmático...
                                                                                          ...Huye antes de que te veas envuelta en llamas.

miércoles, 3 de julio de 2013

Subiendo el ranking de patetismo nivel friki.



No me cabe duda que ella tuviera las mejores intenciones del mundo. Y lo cierto es que en un principio me lo tomé a buenas pero no con entusiasmo ya que sabía que era una pérdida de tiempo. Nadie lo ha buscado con tanto ahínco como yo en estos últimos 8 años y ya toca hora de ponerle un definitivo punto y final. Ella estaba decidida a encontrarlo pero si se creía que iba a ser trabajo fácil, su positivismo caería en saco roto en menos de una hora. Hecho. Se cansó, se aburrió, se exasperó pero no dio con él. Durante su búsqueda, no me moví de la cama, se lo advertí y aún así lo intentó y se lo agradezco pero es dar vueltas en círculo, círculo por el que he pasado yo millones de veces.

Los problemas hay que solventarlos y al igual que las jodidas matemáticas hay que aprobarlas para que te den el título, también hay que cerrar las heridas para poder seguir adelante.

Él no es una espina, él es un puñal.

Así pues, en su búsqueda infructuosa se metió en un par de redes. Una, que suelo frecuentar, el facebook y la otra que no quiero verla ni en pintura, el badoo. Ésta última me resulta aberrante. Ella siempre está allí y le va genial, pero le va así porque sus intereses son los mismos que los fantasmas que suelen proliferar como moscas en ese sitio. No es una red social, es una red de contactos y sólo la palabra, da vergüenza. Esos tíos tienen la palabra "chulo" tatuada en la frente en letras de neón. Quizás este generalizando o juzgando con demasiada rapidez pero dime sino, qué otra cosa se busca en el badoo. Ya pasé por la época de badoo hace tiempo y sólo fue un chasco, uno tremendo. TODOS son la misma mierda en diferentes formas. No hay que buscarle tres patas al gato, ellos sólo tienen una y la cabeza de adorno.

No obstante, ésa mañana me levanté con el recuerdo del sueño que protagonizó la noche y sabía que aunque, físicamente no era él, la personalidad era la suya. Lo reconozco de inmediato cuando lo veo en los sueños. Da igual la forma que opte, siempre lo siento. Me desperecé con normalidad pero entonces, no me acuerdo por qué, salió su tema y sentí la ya acostumbrada quemazón en la boca del estómago al hablar. No es algo que me hunda ni me ponga mal cuando sale a colación, ha pasado demasiado tiempo y uno se acaba acostumbrando a lo que hay. Lo que sí no me esperaba para nada es el altibajo que tuve tan repentino por la noche, ya en mi casa. Provoqué que le saliera hasta la vena ñoña a Nana, algo totalmente impropio.

Lo malo es que me llegó a picar la curiosidad y eso significa problemas. Por la simple razón, que movida por el picadillo he terminado justo en el último sitio que deseaba. ¿Y sabéis lo que veo? Tíos con los que sé que jamás podré conectar. En realidad, miro sin ver, es indiferencia absoluta lo que siento. No busco nada, no espero nada...bueno, sólo una cosa: encontrarlo o encontrar alguna pista. Es lo mismo. No me he registrado con el afán de buscar al hombre de mi vida, sino a buscar al hombre que me rompió el corazón en mil pedazos. Qué ironía. Por lo menos, el consuelo que tengo es que sé que es temporal, que no cumpliré ni un mes ahí y que me importa un comino a los cerebro de serrín que pueda interesar. Suena egoísta, incluso cruel pero si no tuviera claro como el agua que soy heterosexual, pensaría que soy asexual. Es sólo el odio tan acérrimo que les guardo lo que me provoca que no los vea con la perspectiva adecuada. No quiero saber nada de ellos, no tener nada que ver, ninguna relación. Los odio, nunca van a cambiar, cada día van a peor y ya es una sombra del pasado la imagen de ensueño del caballero. No quiero darles ninguna nimia posibilidad porque nunca varía la jodida historia, tanto que ya me la sé de memoria y hasta parece que en, algunas ocasiones, tenga el don de la videncia de lo terriblemente previsibles que son.

Va a ser complicado,a partir de ahora ,sacarme de mi reclutamiento voluntario. Más que nada, porque ya no me interesan, no noto ni un ínfimo interés por ellos. Es puro resentimiento pero se lo merecen con creces y desde luego, no voy a darles el placer de cambiar por complacerles. Seré siendo como soy y si, al final, no viene nadie, sigo siendo invisible, lo aceptaré. Total, como siempre digo, la soledad no es una enemiga. Y desde luego, no voy a perder el culo por intentar atraer a la desgraciada especie masculina.


Me alegro de que no sea el que le apasionan los hombres peludos llamados así mismos " osos peludos de Medellín".




domingo, 30 de junio de 2013

Dreams II.


El sábado me fui a la playa con mi madrina y hemos vuelto hoy al mediodía. Pues bien, llevo día y medio en el que la mayoría de la conversación ha fluido en torno a mi futuro papel como tita y los inexistentes, por ahora, sobrinos/sobrino/sobrinas/sobrina. Quien me conoce, aunque sea superficialmente, una de las primeras cosas que pilla al vuelo es que carezco totalmente de instinto maternal y que los bebés/niños no me causan especialmente ternura ni adoración. De hecho, los recién nacidos son feos...pero feos, dan repelús y esos ojos tan negros recuerdan a las típicas películas norteamericanas de terror. Cada vez que veo esa imagen en mi mente, se me pone los pocos pelufos que tengo en los brazos, en punta y por supuesto, lo último que te dan ganas es de acercarte ese bicho al cuerpo.

Así pues, mi querida tita, todo lo contrario a mí en cuanto a maternidad y similares me ha metido una paliza del coponcio en menos de 48h. Si a eso le sumamos el dolor lacerante de muelas que me lleva asediando gran parte de la semana y la cantidad de calmantes que me corren por las venas, podemos esperar que no disfrute de un sueño profundo así como con tíos buenos, calcetines donde elegir, éxitos varios, bla bla...nooooooo! toca pesadillas o sueños estrafalarios que rayan lo psicodélico.

Puntualizar que voy a relatar, a continuación, un sueño algo inquietante con música de fondo de la mano de Hildegard von Bingen y de vez en cuando, un griterío de muchedumbre enfadada. Dudo que a partir de esta noche, le caiga a alguien en gracia Brasil.

Todo sucede en la casa de la huerta. Aunque, en esta ocasión, todo tiene un aspecto más envejecido y ligeramente transformado. Como de costumbre, no veo a nadie ni siquiera a mí misma con claridad, sé quiénes son, sé que estoy allí, quizás exactamente igual que estoy ahora pero está todo envuelto en un matiz difuminado.
Me veo a mí misma, en el porche de la planta baja de pie, recordando. No sé qué hora del día era cuándo sucedió pero agradezco que esa imagen también la contemplara con un deje borroso y poco definido. Estábamos Pichón y yo en algún balcón -desconozco la localización porque a primera vista parece mi casa pero luego no lo es-, eeeeeh pues dándole palique al asunto y -Pichón no es mi novio, de hecho, más gay y no nace- por desgracia, me dio tiempo a ver hasta la posición. De vuelta a la realidad, alguien me pregunta cuántas veces sin protección y yo contesto que una. En verdad, fueron varias, al parecer al jodío nunca se le acababa el depósito. Varias en un mismo día, seguidas, quiero decir. (La ostia, tengo buena memoria hasta soñando...). Aclarar que sabía que era él pero, por lo visto, le cambié así como quien no quiere la cosa, el cuerpo de cuello para abajo a mi gusto. Lo sé porque, entre otras cosas, el muchacho en la vida real parece un palo de fregona, mocho incluido y luego que veía su torso con mayor lucidez. Y creadme era una tableta no cuadrada pero en su punto.

Total que al parecer, a causa del resultado de una analítica,  había descubierto que me había quedado embarazada pero en realidad no se sabría de forma definitiva hasta que no me hicieran otra clase de prueba, tipo ecografía, los conocimientos médicos no los recuerdo. Entonces, sale por ahí uno de mis primos, vamos a llamarlo, Rubishel. Él creía que por besarnos en una macro fiesta de la cual en la vida real, jamás pondría un pie, me había preñado mágicamente. Es más, en los últimos rescoldos del sueño sale por ahí con dos palos anchotes tipo bambú igual de largos que mis piernas y me veo preguntándole que para qué eran y él me contestaba algo de la forma de la tripa durante el embarazo, todo esto sucedía delante de mi padre cuyo rostro sí veía y otros cuantos más que eran una mancha indistinguible. Yo contestaba rápidamente que qué me estaba contando, que yo no me había quedado preñada y tal y mi primo me soltaba con toda naturalidad que si no me servía para lo que me había dicho, entonces harían un buen uso cuando tuviéramos relaciones sexuales. Sin comentarios. Pues nada, de pronto, me teletransporto a mi cuarto y estoy acostada en mi cama, con mi perra al lado y reflexionando de qué forma le voy a contar a Pichón que, debido a ese impulso que tuvimos ése día, pues había ocurrido lo que nadie quería que sucediera, menos yo. Una bonita forma de perder la virginidad, nótese el sarcasmo. Al final, opto por llamarlo al móvil y decírselo así como quien dice de irse al cine a ver la última de Pixar. Me lo coge y cuando estoy a punto de soltarle la traca, entra mi madre sin llamar y cuelgo a la vez que me siento encima del móvil, preguntándome que qué quería de cenar. Ella no sabía nada del asunto, comprensible, verdad?. No sé qué le contesto, se va, cuando estoy segura de que no me puede oír, vuelvo a llamar y en esta ocasión, no descuelga.

Otra cosa que recuerdo es que una de mis primas, que en teoría era la hermana de Rubishel le había prohibido a él acercarse a mí después de la gran noticia. Luego, salgo hablando con ella por móvil y le pregunto acerca de eso y me contesta que le daba igual, que otro sobrino más. El caso es que cuando hablaba no se refería a Rubishel sino a Pichón, como si ella fuera su hermana aunque en realidad fuera la del primero...en verdad, no era la de ninguno de los dos.

FIN

Ahora sí, cualquiera que lea esto sin tener la menor idea de quién soy y cómo soy, pensará que estoy más salida que el pico del mango de una carretilla y que quizás tenga un trastorno mental. Pues no. Nada de eso, aunque admito que me falta algún que otro tornillo.
Por esta vez, conozco el trasfondo de la pesadilla porque sí, lo es. Si bien es cierto que Pichón se ha ganado su huequito en mí, pero de ahí a hacer lo que hacíamos en esa ensoñación, no hay un trecho sino un par de planetas y galaxias de por medio.
Así pues, el significado en sí creo que no lo tiene, como ya he dicho carece totalmente de sentido. La conclusión que saco hace referencias a las situaciones que he vivido estos últimos días, tales como mi tía enrollándose cual persiana con el rollo de los sobrinos, mi primo quejándose de que por más que hiciera abdominales no conseguía la tableta y la comida familiar de todos los domingos que hay en la casa.
En resumen, un popurrí de mi entorno familiar con un toque chocante, tirando a absurdo. Y por último, tirando un poco más del hilo, cierta inquietud de cómo será ese momento y las consecuencias que puede tener, obviamente no me refiero al embarazo.
No me hago responsable de lo que sueño o no, mi mala cabeza sabrá los líos que se monta ella sola. 

domingo, 23 de junio de 2013

¿Cómo se mata a "la negra"? Necesito aprender brujería.



Hoy ha sido un día de mierda.

Comenzó normal pero conforme fueron pasando las horas, se iba torciendo más. Si eres una gafe redomada como yo, no puedes permitirte el lujo de bajar la guardia y hacer planes futuros aunque dicho periodo de tiempo no pase de la noche.
El objetivo de la cámara ya estaba fastidiado desde hace meses, no obstante, seguí usándola con frecuencia procurando no profundizar en el zoom ya que ahí es dónde residía el problema.  Esperaba esta noche con ilusión pues podría contemplar una soberana y hermosa luna llena, disfrutar de las hogueras y los fuegos artificiales y como no, hacer un reportaje fotográfico de todo ello. Pues, por lo visto, me ha sido vetado semejante "privilegio" ya que dicho artefacto ha decidido morir esta tarde mientras buscaba un buen enfoque para fotografiar un grupo de aves que sobrevolaban la zona.  Se le ha quedado el objetivo atrancado y aquí la tengo apagada, sin la batería y la lente espachurría. Todavía está en garantía pero como suele ocurrir en la mayoría de casos, hagas lo que hagas, digas lo que digas, la culpa será siempre tuya, ellos no se hacen cargo absolutamente de nada y eso que tuve que hacer un cambiazo de baterías con mi antigua cámara porque la que llevaba no se encajaba en su sitio provocando que se apagase sin previo aviso.

No obstante, opté por callarme porque tengo fama (ganada a pulso) de que los aparatos electrónicos - y los que no, también - se rompan en extrañas circunstancias con resultados como si les hubiese pasado por encima un camión. Arranques de mala ostia que me dan, oiga. Por aquel entonces, el aparatito tenía sólo dos días...o uno y medio y no quería dar la voz de alarma.

Algunos pensarán que la cosa no es para tanto lo que desconocéis es que es una parte de mí, un trocito de alma, voy a todos lados con ella y cuando ha empezado a dar problemas se me han encogido las extrañas de impotencia porque ya sabía que tarde o temprano, llegaría el día en que la lente no diera para más pero no esperaba que fuera tan pronto y tan inesperado. Estoy triste. No tengo dinero para comprar otra, sin embargo, mañana me pasaré por varias tiendas para ver si tiene arreglo y si es así, pedir presupuesto y ver si merece la pena, normalmente cuesta más la reparación que la propia cámara. Lo que le ha ocurrido hace que me sienta vacía y desganada, ya que no quiero ver ni visitar nada que me pueda llamar la atención si no la tengo para poder plasmarlo y recordarlo siempre.
Hoy cenábamos en la casa de la huerta pero ni me he sentado con los míos - estaban viendo el fútbol, deporte que detesto- y apenas he probado bocado. Así que he optado por acostarme en un sillón en un rincón dónde pudiera observar con total naturalidad el cielo sin que me estorbase la iluminación de las farolas naranja chillón. Este año, la hoguera no ha sido nada especial, parecía más el típico fuego que enciendes para quemar basura y malas hierbas que otra cosa, si bien lo que se estaba quemando era justo eso. No he pedido ningún deseo ni me he parado a contemplarla, más que nada porque desde mi posición -en un resquicio entre los respaldos de los sillones-, la tenía a la vista. Tampoco me sentía ya con ánimos de lanzar mis deseos a las llamas, total arderían junto con la basura así que no es muy simbólico ni halagüeño. Me he venido en mi coche -le tocaba paseo- éste también tiene su historia y un significado emotivo. Me encanta, no lo disfruto tanto como quisiera debido al elevado precio de la gasolina y soy consciente de que le toca baño, hasta alguien ha firmado en él y aunque no conozco a dicho individuo en persona, conozco su tag, pintado en algunas de las paredes de la zona. Si por mi fuera recorrería todos los lugares y pintorescos rincones de la región con él y sola, sí, me iría de excursión a sitios desconocidos en compañía de mi soledad y mi coche, ya que no he tenido la suerte de conocer gente con el mismo afán de aventura. Necesito socializar pero no sé cómo si por lo general, no soy una persona sociable y no me fío un pelo de las personas.

viernes, 14 de junio de 2013

No quiero un príncipe ni media naranja...¡¡quiero mi otro calcetín!!


La palabra "príncipe" se me está haciendo bochornosa ya, quizás sea por la ojeriza que le tengo a la Casa Real, todavía no sé qué función hacen aparte de chupar del bote.
Otra imagen que se me viene a la cabeza, es el príncipe de Blancanieves, en mi opinión, demasiado afeminado cualquiera diría que si no es gay, le falta poco.
Y es que el término "príncipe" está prácticamente obsoleto en nuestra época. Por supuesto, siempre existirá el sistema de castas pero no poseen importancia alguna salvo por sus sonoros derroches y total falta de humildad. Cuando el dinero habla, la verdad calla y no creo que vayan a cambiar las cosas. Llamadme pesimista pero quizás seáis vosotros los que tenéis un exceso de positividad.

Los exámenes han ido de pena, de hecho, creo que me vuelvo a ir con todo el equipo a septiembre. Bien, era lo esperado así que no me pillo ningún berrinche, me lo he buscado. Mañana tengo la prueba de acceso a grado superior y si alguien sabe dónde está el papelito que tengo que entregar como identificación que me lo haga saber antes de las 9. De todas maneras, me presento por pura racanería, ya que lo pagué, lo hago, aunque tengan una soberana mierda de cursos. Y la mitad no sirven para nada pero así va España. Hagas lo que hagas, estudies cuantas carreras quieras, terminaras igualmente en la cola del paro como cualquier otro desgraciado. Son exactamente las 4.00h de la madrugada y sé de milagro, las asignaturas a las que me voy a presentar. No llevo ninguna preparación previa...no me importa, salvo por haberle cascado 9.41€ -gracias a la tarjeta del paro-. Aclaremos que en el momento de echar la inscripción, yo quería hacer la prueba como vía adicional por si la cagaba en los finales, renunciando sin remedio a la selectividad. Y todo el mundo sabe que, tal y como están las cosas, si te presentas en septiembre y apruebas, difícilmente vas a entrar en una carrera con un cupo determinado de plazas, pues se llenan en su totalidad en las anteriores convocatorias. Estaba encabezonada en entrar a la universidad y estudiar veterinaria y no contemplaba otras opciones, pues las consideraba una derrota. Finalmente, senté la cabeza -aunque me hubiera venido bien la presencia de Rafiki como apoyo moral y reflexión filosófica sobre la dirección de mis pasos-. Por suerte, no necesité que me dieran un viaje con un bastón armado con una maracuyá o peor, un coco.

Me encantan los calcetines zarrapastrosos aunque no me gustan que siempre estén agujereados en el dedo gordo del pie, resulta incómodo y según quién los lleve, totalmente antiestético más si encima son malolientes, yo al menos, los lavo y me los pongo limpitos. Puestos a ser sinceros, si busco comodidad absoluta me encanta la ropa vieja, agujereada que tira más para el cajón de los trapos que para el armario, tiene la tela tan sumamente desgastada que una vez que la secas ya no está más tiesa que los propios hilos del tendedero. Detalle que me crispa los nervios. De hecho, siempre me he preguntado qué clase de lavadoras/secadoras y productos utilizaran los de las tiendas de ropa para que estén tan irresistiblemente suaves y en cambio, en cuanto te lo pones una vez y lo metes a la secadora...¡¡puuumm!! tienes que encasquetarlo en el respaldo de una silla para volverlo a ensanchar y con suerte, te lo podrás volver a poner. Y con la polución que hay ni piensas en colgarlo en el tenderete si, luego a luego, tendrás que volver a lavarlo por la peste. Me encantaría vivir a lo Heidi pero con una pequeña modernidad: ordenador y wi-fi.

No hace falta ser muy hábil para saber que mi prenda favorita será entonces el pijama. Adorables los de Primark, aunque en los de Disney se pasan de listos con los precios..¿¡qué pasa, que Disney nunca hace rebajas o qué!? Todavía es la maldita hora que sigo soñando con un peluche de Ígor tamaño real, en verdad, me conformaría con cualquier personaje de Winnie the Pooh a excepción claro de Piglet que siempre me dio mal rollo. No obstante y sin perder la rutina, tiene que haber un inconveniente por cada cosa que me guste y es el que he citado más arriba sobre el defecto de las secadoras de encoger las prendas, estoy hasta por atesorarlos en plan friki coleccionista.

Hace calor, lo cierto es que aquí rara vez hace frío, lo que sí existe y en abundancia es gente friolera. Puntualizar que tengo la ventana abierta y entra un agradable  desagradable tufo a caucho quemado desde hace unas horas. Estaba viendo un capítulo de las Chicas Gilmore (si alguna vez he dicho algo bueno de Jess, lo retiro) cuando me ha alertado el olor cercano, demasiado, de goma quemándose y yo que desde que le prendí fuego al hornillo llevo una paranoia encima en lo referente al fuego, enseguida me he puesto a olisquear la habitación como un sabueso en busca de la procedencia del hedor hasta ir a parar con la cabeza metida entre los cables y la torre del ordenador, dónde se olía más concentrado así que tiesa como la ropa del tendedero he salido disparada a buscar a mi mami que, tras una breve inspección y apagando a mi compañero del alma por si las moscas, llegó a la conclusión de que la pestilencia venía de fuera, osease que esperando que fuera cierto y no existiera la posibilidad de que mi pobre bebé se estuviera chamuscando, me asomé al balcón y voilá!...dos horas después aún sigo respirando tan "fantástico" aroma. No se quién pijo estará dedicándose a quemar contenedores...

Llevo unas semanas con una empanada mental digna de Bob Marley y sin necesidad de chutarme ninguna clase de estupefacientes y he vivido como en la inopia. No me acuerdo de lo que he hecho o he dejado de hacer, he dicho o no dicho, de los disparates que habré soltado o no, ni siquiera recuerdo los sueños, ésto último raya lo anormal en mi persona. Quiero decir, yo soy la que nunca pierde detalle por más insignificante que sea, sí, soy despistada pero observadora aguda y aunque sea incapaz de dedicarme a hacer dos cosas a la vez - vena masculina- estoy en lo que tengo que estar y si el momento lo precisa, con el radar encendido y ni eso. No sé nada de nadie, ni lo que ha ocurrido ni lo que no, nada. Y si me hablan o alguna alma misericordiosa intenta mantener una conversación conmigo, mi mente tarda en procesar lo que me dicen, mostrando la viva imagen de tía que viven en los laureles. Y si a eso le sumamos, que muchas veces llevo unas pintas que cualquiera pensaría que me dedico a fumar porros y escuchar reggae, pues no facilita las cosas, ya de por sí, truncadas.

Soy consciente de que llevo un lío mental algo grande y que no espabilo aunque se me este cayendo el mundo a pedazos, como lo está haciendo. Quebranté mi promesa y lo lamento, precisamente lo acordamos para que ninguno tuviera que sufrir innecesariamente otra vez y voy yo y meto la pata, de nuevo. Sin embargo, en esta ocasión no he sufrido daños sino más bien una buena ración de molestia - ya sabes lo que me revienta que planeen las cosas dos pasos por delante y encima con prisa- mezclado con dosis de confusión y una aversión gratuita hacia el individuo palurdo que me arrebató mis escasos rescoldos de inocencia.
He leído la saga de cincuenta sombras, a mi manera sí y no enteros ni falta que hacía y no me he traumatizado salvo por el hecho, de que odio los dichosos libros, son un ataque a la integridad y respeto a la mujer, son sobradamente machistas y se pueden meter la estúpida mierda ésa de sumisa por dónde menos les quepa y más les joda. Es más, es que sólo oír la primera palabra del título saco la picaza de la caseta.

Relájate.
Anclarse a los recuerdos no es sano. Pero no hay forma de sanar si no solventas los errores que te trajeron a esta situación. El desorden en mi centro de control de acciones -cerebro- es un completo estorbo que sólo trae caos consigo. Nunca me he considerado una persona ordenada si bien me gusta ordenar pero a mi modo y no de forma obsesiva-compulsiva. Así que prefiero proceder al método básico de curación de heridas y para ello, tengo (debo) de buscar la fuente de mi malestar para aclarar lo que una vez se dejó en el aire airadamente inconcluso, meditar y encontrar un punto intermedio para hacerlo más liviano a ambas partes y finalmente, dar por concluida dicha vivencia de forma que el recuerdo sea una hebra más de la memoria sintiendo sólo la paz de haber hecho lo correcto.
Lo que ha ocurrido con el personaje éste sólo me ha dejado las cosas más claras no, cristalinas. Yo quería que fueras tú, siempre fuiste tú. Era un pacto de confianza sumado al amor - me sigue produciendo repelús dicha palabrita-  que sentía por ti lo que hacía que quisiera entregarte mi esencia más pura. No tengo claro si después de todo, no habré saldo ganando al no haber hecho acto de presencia en mi vida.  Lo que si sé certeramente, es que una vez roto, se selló para siempre, nadie más ha vuelto a ocupar tu lugar por más que lo desee. Y lo deseo. Porque quiero avanzar, experimentar, conocer la sensación de sentir , confiar, aprender y querer. Me lo merezco, necesito más color en mi existencia, tanto tono apagado me está consumiendo y yo quiero disfrutar de mi juventud como nunca antes lo había hecho. No quiero olvidarte, porque fuiste una parte de mí pero tampoco quiero sufrirte eternamente.

Quiero dejar de ser invisible, de ser causa de rechazo. Comenzar una nueva etapa, relacionarme a nivel social, ampliar el escaso círculo de amigos, ver mundo, reír y descubrir. Cerrar de un portazo todo el drama de estos últimos años y amanecer con una sonrisa en la cara, lista para comerme el mundo. Y hablando de comida, sí, también me encantaría hacer el grado medio de técnico en repostería, confitería y panadería. Y emprender mi entrada al mundo laboral, fundando mi propio negocio como tienda de golosinas - entre otras cosas- al más puro estilo de las casas de jengibre. Que, por otro lado, es uno de los muchos sueños de toda la vida de mi madre - tener una tienda de chucherías, lo del jengibre lo añado yo- .

Llevo toda una vida creyendo y esperando a mi príncipe azul sólo para darme cuenta de que, en realidad, no existe y que, en verdad, no lo quiero. No busco la mitad de una naranja porque mi otra mitad ya la encontré en Nana. Soy un calcetín espachurrado que busca al que siempre se pierde de camino a la lavadora. Anhelo la persona que sepa ver más allá de la apariencia, que se enamore de mí, de lo que soy realmente, incluyendo mis pequeñas manías y que sobre todo, comprenda mis demonios. Que me ayude a ser una mejor versión de mi misma, que me guíe en lo desconocido que hasta ahora siempre me ha sido vetado, que me transmita tranquilidad, confianza y seguridad. En definitiva, que sepa llegar hasta mí sin necesidad de intentar amoldarme a los convencionalismos de hoy en día ni a sus propios ideales.

A un espíritu indomable no se le pone límites 
pero sí de verdad conoces el camino para llegar
 a su esencia más indómita entonces, fluirás como un elemento más de su alma. 

lunes, 3 de junio de 2013

Dreams

A riesgo de parecer una paleta escribiendo y con un examen final de filosofía mañana que me lleva por la calle de la amargura, comenzaré relatando algunos sueños que he tenido estas últimas noches de insomnio y ansiedad. He leído que para una correcta interpretación de los sueños hace falta dos cosas: Una, describirlos en un cuaderno antes de que se te esfumen y dos, consultar un especialista en ese campo. Dado que ésto último no es posible y si lo fuera, no lo haría me concentraré en hacer las cosas bien y ver qué conclusión puedo sacar de ello..aunque, en el fondo, sé dónde se encuentra el problema. Probemos.

(Como aquella vez en que se me ocurrió la "fantástica" idea de leer las líneas de mis manos, lo que viene a ser la quiromancia..autodidacta, ¡¡hasta me dejaron una guía muy completa sobre el modo correcto y las pautas a seguir!!..El resultado no fue el esperado, resumiendo; soy el punto de mira de todas las desgracias y eh! que no me lo invento yo, lo jodido es que lo pone -no con ésas palabras- en el dichoso libro, a saber quién me mandaría a mí...)

Bien, vale, ahora mismo..no me acuerdo con exactitud de ninguno pero haré un esfuerzo aunque me explote el cerebro por overbooking de conocimientos inútiles.

El más reciente ha sido el de esta tarde en la mini siesta que he INTENTADO echarme. No es fácil dormir cuando 1h antes -más o menos- se ha empinado uno, una taza de granizado de café concentrado. En serio, la cafeína se debe de tomar moderadamente y a ser posible en épocas en el que el estrés no sea tu compañero de armas. Da igual lo que hayáis visto en las Chicas Gilmore, nosotros somos mortales. Hablando de las muchachas éstas, he soñado con Rory y Jess, sólo que la primera era yo en su cuerpo y el otro...ése no había cambiado.

*INCISO* Reconozco que uno de mis hombres predilectos es Jared Padalecki que hace de Dean en la serie, razón por la cual, antes de ver nada ya estufiaba a Jess (Milo Ventimiglia). No obstante, ya no le tengo tanta ojeriza, tiene ese punto macarra que por alguna extraña razón nos atrae a las mujeres aunque claro, puntualizar que estaba mejor...en los tiempos en los que rodó la serie.

Pues nada, tras ésta breve aclaración, resulta que nos hallábamos en el barrio del Infante - un tanto metamorfoseado- y corríamos huyendo de un grupo de personas de etnia gitana -cabe destacar que llevaban tanto oro que parecían un gusiluz- y con el uniforme incluido de Chilton hacía una especie de versión muuuy torpe de parkour saltando vallas, escaleras, etc, lo que no sé es cómo no me deje los piños como parte del decorado natural del lugar. Era de noche e íbamos enfilando para la Avenida de los Dolores (rotonda del Media Markt) por un jardín con muchos arbustos que parecían puffs y columpios por doquier, éso parecía más una carrera de obstáculos que una huida, subimos una rampa llena de guijarros y me instó a esconderme entre un seto y una palmera -no sin antes estrellarme de morros con una pared de cristal que no sé que pintaba ahí y tampoco por qué iba a cuatro patas -. Evidentemente, por mucho que me esforzara en encogerme como si fuera una cochinilla, era muchísimo más grande que aquel seto que parecía una taburete de Ikea Kids, no podía camuflarme en la oscuridad porque detrás estaba el cristal que reflejaba una luz mortecina que no sé de qué era ni de dónde venía. Total, que al tío le valió posicionarse detrás de una palmera para ocultarse pero a mí me pilló la bruja de lleno - era una mujer de cabellos rizados, rubia, llevaba muchos abalorios y tenía un aire a Esmeralda, del Jorobado de Notre Dame, en cuanto a vestimenta se refiere- Sé que era bruja, no sé si de magia blanca o negra, eso sí, pinta amigable no tenía ninguna y sonreía de una manera que a uno le llegan inequívocamente señales de una muerte próxima. Había también otra mujer pero estaba sumida en las sombras aunque sí que recuerdo que había una hoguera relativamente cerca, porque distinguí a la primera mujer precisamente por el reflejo de las llamas. Ya no me acuerdo de nada más, lo único que querían algo de mí pero yo no sabía qué era.

*PUNTUALIZACIÓN* Al igual que no duermo a pata suelta tampoco tengo un sólo y profundo sueño, no, tengo varios y de profundos nada, más bien realistas y demasiado.

Otro. En esta ocasión iba en bicicleta buscando o persiguiendo algo o alguien. También iba por el barrio del Infante y sí, estaba cambiado como tachado a la antigua. De éste recuerdo retazos aunque se enlazaba de alguna manera con el anterior descrito. El caso es que pasaba por enfrente del patio de una escuela, si es que ese trozo de tierra en medio de la nada se le puede clasificar así y había dos niñas con uniforme (parecido al de Rory) y yo tenía que darles algo o preguntar por alguien. Pues nada, dejo la bici aparcada en el lateral de un contenedor del vidrio y cuando voy de vuelta me topo con un tío muy estrafalario al más puro estilo sargento   Baracus, sólo que llevaba una camiseta roja con un logo en negro y parecía que llevaba una piña como peinado. Ah! y gafas de aviador. Total, que voy corriendo hacia él -que ya se había montado en MI bici y se largaba tan tranquilo- soltándole alaridos e insultos varios, que desconocía su existencia hasta ese momento, cuando de pronto se para, me mira detrás de sus gafas y me suelta una tremenda diatriba verbal sobre el capitalismo y el anti sistema. Él optaba por vivir al margen de las reglas que dictaba la sociedad consumista de hoy en día y vivía en un viejo autobús transformado en caravana -tampoco es que fuera muy asiduo a la limpieza y el orden-.

Fin.

Por otro lado, hace unas semanas, soñaba muy a menudo con cierta persona que cuando se marchó se llevó una parte de mí con él y a veces, le acompañaba mi querida Nana. Y extrañas personas sin rostro que hacían la función de personajes secundarios.
He de reconocer algo que me resulta duro de confesar y es que, en verdad, ya no me acuerdo de su rostro, de nada en realidad. La visión que tengo de él es difusa. Ahora bien, en los sueños aparece en calidad HD por decirlo de alguna forma y son meros retazos de las fotos que solía enviarme. La ensoñación adquiere siempre un tono cálido, siempre hay luz, brilla el sol, sean las circunstancias que sean. Invariablemente, le busco yo y me encuentra él. En cuanto a las características, suele sacar a relucir lo que llevo dentro, lo que me carcome, lo muchísimo que le echo de menos e incluso, que le necesito. Durante todo ese lapso, antes de encontrarme con él me muestro ansiosa, cauta, triste porque por más que busco no atino y de pronto y siempre de la nada, aparece como si fuera mi estrella y bueno, al principio, me quedo estupefacta, después recelosa y por último me lanzo a sus brazos que, por supuesto, me reciben abiertos. Sus ojos verdes brillan y me observan con el sentimiento que jamás pudimos experimentar y una franca sonrisa. Yo, en esos momentos, no me veo a mi misma con claridad, sólo me embebo de esa ilusión porque sé que se esfumará como el humo, sé que no es real pero a la vez, ése encuentro está teñido de un realismo que sobrecoge. Como de costumbre, me despierto con una abrupta sensación de pérdida, lágrimas a punto de desbordarse (ya aprendí a manejar la situación) y angustiosa necesidad de sus abrazos porque, y ni una vez falla, cuando estoy cerca o me rodea con sus brazos (era mucho más alto que yo) siento una seguridad que nunca he sentido con nadie , tranquilidad por no tener que fingir alguien que no soy u ocultar mi esencia por miedo a que me tomen por un bicho raro.

No deja de ser curioso haber amado tanto a una persona que jamás tuve enfrente mía. Es patético pero lo que yo sentí era verdadero, pueden llamarme ilusa pero alguien que te hace estremecer sin ponerte un dedo encima, que encontró la forma de abrirse paso a través de la fortaleza en la que me resguardaba y supo ver más allá de la apariencia, ya me pueden decir misa, que dicha persona le da tropecientas mil vueltas a cualquiera que haya conocido y que al primer vistazo, me rechazó como si fuera un objeto en un escaparate de outlet. Claro que también me redujo el corazón a cenizas y le guardo un saquito de odio con ingredientes especiales, aún así y cruzando los dedos ruego a los cielos que no sea ningún traficante de drogas y demás mierdas, no este sumido en el alcohol y otras mierdas similares, no este en la cárcel chupando condena y sobre todo, que no me tenga tanto odio que si nos cruzamos me raje en dos. A esas edades no era ningún ángel caído del cielo pero tampoco era un cabrón endemoniado, obviamente no defiendo todo el daño que me ha causado pero conocía el trasfondo de sus acciones e intenté ayudarlo aunque por minoría fallara estrepitosamente.
No puedes ayudar a una persona medio descarriada hablando sólo por MSN, necesitas un contacto más estable con ella y confianza a cantidades industriales y yo no poseía ninguna de las dos cosas.

Para avanzar se precisa cerrar puertas, cicatrizar viejas desgarraduras , sustraer los aguijones evitando que el veneno se expanda y sobre todo, perdonar. Perdonarme a mí misma. Entender que hay cosas de las que no soy responsable y si lo soy, dejar de echarme tierra por encima.
En definitiva, necesito curarme y renacer del espectro a la vida. 

sábado, 1 de junio de 2013

El dragón de la elipa.



Hace tiempo que no te pienso, no obstante, no te he olvidado.
Para inspirarme en esta entrada pensaba escuchar las bases que teníamos para TSC pero no las he encontrado, juraría que no las eliminé pero conociendo mis arrebatos, probablemente lo hiciera. Quería escucharlas una última vez. Deseaba recordar una vez más. En esta ocasión, de forma definitiva, abrir la caja y prenderle fuego como último suspiro en tu memoria.

Me desquician los anuncios de Youtube por cada canción así que, haré uso de mi repertorio personal, cosa inútil pues ya lo tengo aborrecido. Ésas bases me gustaban, me emocionaban de verdad y fíjate, han desaparecido hasta de la página dónde las encontramos. Seguramente, estaba que echaba fuego por los ojos cuando decidí -de forma impulsiva, seguro- deshacerme de ellas. Posiblemente por alguna provocación tuya. Y es que, por desgracia, nos parecíamos mucho..demasiado, y eso siempre trae problemas a la larga. Es un mito que dos personas tan similares, tan afines, no choquen hasta producir una rotura del tamaño de una falla. No lo vi venir en su día, de hecho, no me di cuenta de a dónde nos dirigíamos hasta que...empezaste a cambiar y aún así me mostraba reacia a creer que podría llegar a ocurrir una cosa así.

Fui cauta en ese aspecto, allanando el camino para cuando descargase la tormenta no arrasara todo a su paso, tú, por lo visto, te preparaste a conciencia midiendo cada palabra incluso, ya que advertí que no mostraste alteración alguna, tan sólo indiferencia absoluta. Claro, que por SMS nada es lo que parece pero qué le íbamos a hacer si eras una cobarde redomada. ¿Tan poco significaba para ti, que no tuviste ni la más nimia dignidad en llamarme para intentar solucionarlo? Una conversación telefónica, sólo te pedía eso, una llamada, aunque luego hubiéramos terminado a gritos. Más valía escuchar ésas palabras de tu boca, en tu voz y no ocultarte detrás de la pantalla, en un mensaje de texto. A eso quedó reducida nuestra amistad; a un intercambio de SMS. Mucho ladras pero nunca muerdes. Mucha palabrería pero pocos hechos.

Nos considerábamos hermanas, sí, el más incompleto ying- yang. No poseíamos un equilibrio, una superficie estable dónde poder asirnos en el caso de que algo se torciera. Nunca estuvimos en el filo de la navaja, en cuanto a nuestra relación se refiere pero si que anduvimos en arenas movedizas todo el camino. Ninguna de las dos se percató de ése esencial detalle, al menos, al principio. Ahora que van aflorando, muy lentamente, los recuerdos...no éramos tan iguales. Quizás a simple vista, podíamos dar el pego y no físicamente ya que, también teníamos nuestras marcadas diferencias sino en lo profundo, en la esencia éramos dos mundos extrañamente conectados por múltiples similitudes a la par que incompatibles en infinitos aspectos. Por ejemplo, tenías la costumbre de respaldarte detrás de algo, de no dar la cara pero sí disparar el estufido de pleno y algo que jamás llegué a aceptar es que eras tan sumisa que me sacabas de quicio. Siempre presumías de que eras toda una rebelde, una revolucionaria pero después tu actitud frente a las adversidades hacía añicos tus delirios de grandeza.

A lo largo de mi existencia, he debido de desarrollar un cierto tipo de sistema inmunológico a nivel psíquico sin ser consciente de tal proceso. Por fin, está floreciendo y dando sus frutos, a buenas horas, como de costumbre haciendo gala de mi eterna demora en sucesos que requieren ir en consonancia absoluta con los ciclos que te impone a modo de prueba la vida. No obstante, se agradece su llegada en éstos caóticos trechos de permanencia, por lo que llevo observando, indefinida. Se trata de someter los recuerdos dolorosos a una omisión inexorable, es decir, entierras y arrinconas los sucesos que te atormentan en una parte de ti que no ofrece posibilidad de evocación. Obviamente, conoces su existencia pues, en algún momento, dichas historias tuvieron su importancia, te marcaron y, en lo que a mí respecta, todavía no han inventado una máquina para borrar de un plumazo lo que nos hirió, pero sí que podemos instruirnos en la complejidad de la memoria para construir una fosa en un rincón, fortalecernos viviendo el día a día e ir ahogando poco a poco ese dichoso asunto hasta que una mañana despertemos sin la acostumbrada sombra de la herida, removiendo una y otra vez lo que ocurrió, provocándonos a su vez, un estado latente de aflicción.  Y si se te cruzan los cables y haces el amago de inspeccionar dicha estocada, se alza en tu mente una pared y por más que te esfuerces,  llegan escasos retazos pero no alcanzas si quiera el punto inicial. En resumen, ejerces un control sobre ti mismo.

Eso me lleva a preguntarme qué hago escribiendo sobre el tema en cuestión. Y entre el lío que llevo en la cabeza, creo que he dado con la respuesta. Soy rencorosa, hasta hace nada me consideraba vengativa pero lo cierto es que soy incapaz de ponerme a la altura de ésos malnacidos. Una verdad como una catedral es que albergo tanta maldad dentro de mí como para montar mi propio templo infernal , lo que desconoce la gran mayoría es que ése veneno no es producto mío, no es natural , no viene de serie...sí que lo genero pero a raíz de mis malas experiencias sufridas desde que era una niña que no levantaba un palmo del suelo, me he criado en el dolor, la tristeza, la soledad y la incomprensión. Me he tenido que levantar y esporsarme el polvo sin una mano amiga y aunque empecé con la cabeza gacha en señal de rendición, hoy puedo afirmar que mi mirada sigue la estela del sol , encarcelada en mis propios demonios, sí, pero de pie, luchando y sobreviviendo, que es al fin y al cabo, lo que mejor se hacer. Me avergüenzo de lo que he hecho y en dónde he terminado por no haber sabido transformar ésa ira en coraje, por haberme dejado pisar de ésa absurda manera. Guardando esperanzas en el famoso cuentito del karma, quien pone a cada uno en su lugar para darme cuenta de que los que me hundieron, humillaron y me desgraciaron la vida han triunfado con creces y yo me he estancado a un nivel que hasta haría palidecer al más incrédulo. Dejaros de fantasías, si le sonríes a la vida, ésta no te da garantía alguna de que vaya a tener la misma consideración después. Y más empeño que le he puesto yo y sin embargo, no me he movido del mismo estanque de mierda.

A estas alturas, aún temo tropezarme con alguno de mis inútiles compañeros de colegio porque, según quién sea, le hostio o le mato. No les tengo miedo a ellos, sino a mí misma, es inquietante desconocer el control que tienes y si llegado el momento, vas a poder mantener las formas. Ésos hijos de la grandísima puta viven y son felices, al margen de los problemas que puedan tener. Sinceramente, cuánto más jodidos los vea, más satisfecha me sentiré. Parece un acto puramente malévolo y egoísta pero si tengo que pecar de cruel, bienvenido sea. En este concreto ámbito, no voy a mostrar conmiseración alguna, ésos despojos de la humanidad no merecen estar en el escalón en el que se encuentran, tras haber conseguido subir a él, pasando por encima de personas que, como yo, por desgracia nos cruzamos en su camino y por alguna desconocida razón, tuvimos que ser sus dianas, su entretenimiento.

Hace nada tras ver unas fotos de ellos en el facebook con mi madre, le comenté que aún con el tiempo transcurrido no quería verlos ni saber absolutamente nada de su existencia. Se alarmó y pude observar cómo su rostro pasaba de la incredulidad a la decepción, dijo así: "Todavía...tienes esos fantasmas en tu cabeza, por eso no avanzas, ¡¡déjalo ya!!, vive, olvídate, ellos también habrán tenido sus problemas y sin embargo, están estudiando, trabajando, viviendo [...]" Algo así. Lo que ocurre es que los quiero muertos. A unos más que a otros. Claro, que mi madre desconoce prácticamente toda la totalidad que se esconde en mí pues, desde hace años, me veo obligada a mostrar la cara que yo quiero que vea la gente, no la que de verdad soy. Eso complicaría en grado sumo las cosas, ya que me tomarían por la trastornada mental de la familia y lo último que deseo, es tensar más el eje familiar. No comprenderían jamás mis traumas y lo sé, porque ya lo intenté en su día y fue un error. Tampoco quiero que me tengan lástima, suficiente tienen con la vergüenza de tener a alguien como yo y aunque no hayan expresado dicho sentimiento en voz alta, se les nota. Pero no me importa, al menos ya no. Aclarar que mi buena madre no se avergüenza de su hija o bien, se niega a aceptarlo pero ella ha sido y es un pilar fundamental en mi día a día. Llevo su mirada grabada a fuego cuando le tuve que contar lo que ocurrió en el colegio, ella sabía el suplicio que yo aguantaba pero desconocía otras lindezas como por ejemplo, las veces que me tiraron por las escaleras como "zancadilla accidental". Éso la destrozó y me juré que a partir de ese momento, no volvería a sacar el tema, me lo guardaría y no le haría participe pues no aguanto verla sufrir. 

De niña, aprendí el don de la mentira, forzada a tener que ocultar la verdad de lo que me pasaba por miedo a las represalias y es que mi padre, no era un hombre que tolerase a los cobardes. Y yo era una chiquilla débil que hablaba en susurros, se quedaba helada en cuanto le levantaban la voz y no era capaz de defenderse frente a sus veintitantos compañeros y como aliño extra, algunos profesores con mi tutor@ incluido en el ajo. Y más de uno se preguntara, cómo era posible que ésos putos renacuajos tuvieran tanta mala idea, de qué forma le educarían sus padres o si era el propio colegio los que tergiversaba las enseñanzas de sus progenitores, cosa habitual. Era una escuela concertada y como tal, religiosa. Antes, lo llevaban las monjas -una mala hostia y que no faltasen las amenazas y las estúpidas reglas de madera- pero cuando tenía alrededor de 6 años cambiaron el programa de estudios y aunque ya no ejercieran directamente seguían participando activamente en otros eventos. Cometieron el nefasto error de dejarse a una, a la peor, al demonio en persona (y no podía ser más irónico). Ésa basura de mujer fue la responsable de que, entre muchas cosas, pusiera punto y final a esa situación no sin antes hundirme del todo, humillación diaria incluida en el paquete. Desde que me fui, jamás la he vuelto a ver y pobre de ella como llegue el día.

sábado, 25 de mayo de 2013

Anamnesis.


Que alguien patente la máquina del tiempo, por todos los dioses, ¡¡qué agonía!!

Dándole a una lógica poco común, pienso yo, vamos me pregunto...me metí a estudiar ciencias de la salud, osease que por definición, estudias asignaturas relacionadas con las ciencias como puede ser la biología o química no? Si quisiera estudiar humanidades me hubiera metido a su correspondiente bachillerato y otro tanto pasa con el arte, la danza y la música. Hasta ahí, bien. No obstante, como asignatura obligatoria tenemos la filosofía en todos. Pensarán algunos que es para aprender unos valores morales y tal , lo que ciertamente desconocen, es que para los que somos pocos afines o nada a las disciplinas relacionadas con la cultura humana nos supone un quebradero de cabeza tridimensional. Por algo, nos metimos a ciencias. No obstante, siempre te suelen preguntar la típica cuestión que, por lo menos a mí, me desconcierta: "tú qué eres, ¿de letras o de números?" Pues de ninguno de los dos. Y me resulta molesto porque no deberían encasillar a las personas en un determinado campo. Como todo habrá asignaturas que me gusten, otras que no y otras que odie con todas mis ganas. En mi caso, no se salva ni una pero eso es porque yo soy así de tiquismiquis.

¿Y qué cojones de tamaño industrial, son las distribuciones bidimensionales? Mira, con respecto a las matemáticas del coponcio bendito, no hay donde caerse muerto. Llevo 4 años con ellas colgando del culo y jamás he dado esa mierda tan extraña. Y yo que creía que el cálculo de probabilidades era, por lo menos, más sencillo que las derivadas. Cagüen en tó ya eh?! Y que nadie (sobre todo uno en particular) me venga lanzando bufidos al aire proclamando que deje de quejarme de una bendita vez porque para algo es MI blog, MI guarida.
Aclarado esto - no a todos se nos presenta tan espontáneo el estudiar ciertas cosas - seguiré con mis líos.

Si bien es cierto que soy orgullosa, también es que, una vez que me acostumbro a seguir una rutina y por alguna razón se corta, aunque sea a corto plazo, al reanudarla (si es que lo hace) me muestro muy distante y según en qué época emocional me pille, irascible y reservada. Sobre todo si ese hábito lo suelo practicar con personas y recordemos, que no soy muy dada a relacionarme, mucho menos, en confiar. La única excepción - que prácticamente lo es en todo - se llama Nana, mote de hermana o enana, no me acuerdo exactamente de dónde venía. Sin embargo, estoy empezando a tener complicaciones también con ella y eso me hace pensar si no seré yo la que está volviendo a cambiar...pero a peor. No sería ninguna novedad.

Últimamente, llevo una racha en la que cada día que pasa noto que me pierdo más a mí misma. Y no es como si me hubiera rendido pero estoy flaqueando y se nota en los avances, más que nada porque no estoy progresando, me he vuelto a quedar bloqueada, atrapada, encajada. Me importa un comino lo que digan los demás, si me siguen juzgando, si han perdido total e irremediablemente la fe en mí, si les he fallado, nada, me da igual, ellos me son indiferentes. Sólo estoy yo, no quiero a nadie más a mi lado, el apego sólo te hace más vulnerable y para aguantar en pie esta jodida existencia hay que ser resistente como el hierro. Y hasta el más férreo metal acaba desintegrándose no sin antes aguantar bajo tropecientas condiciones, desmoronándose con el tiempo, sí, éso es inevitable. Y yo quiero ser irrompible. Porque hasta hoy he vivido recogiendo los pedazos rotos que han ido dejando pusilánimes a los que valoraba y me clavaron el puñal. No estoy dispuesta a vivir hecha un jirón. Aguardo resplandecer en mi oscuridad, como el ónice, belleza enigmática de su bruma.

No significa que vaya a buscar la escoba y liarme a escobazos hasta echar definitivamente a todo aquel que se me acerque. No sería justo, no son cucarachas. Sin embargo, empezaría siguiendo una pauta de distanciamiento, no me apetece estrechar más el lazo si luego siempre se acaba deshilachando. Y siempre lo hace. ¿Los dañaría con mi insolente actitud? No lo sé, no poseo demasiada empatia hacia el ser humano. Menos como estoy ahora que no siento nada clemente dentro de mí.

Un giro radical. No dudaría en tirarme de cabeza a una cápsula del tiempo y volar al pasado, dónde esperaría emendar todos los errores que me han llevado hasta esta desquiciante situación.

>> ¿Dejarías a todas las personas que has conocido a lo largo de todos estos años por intentar encarrilar tu vida de nuevo?....

Sí. Tengo una percepción muy clara sobre ese tema y recuerdo vagamente haberlo discutido alguna vez con aquí el amigo que, obviamente, era totalmente contrario a mi punto de vista al ser un escéptico de los pies a la cabeza. No creo en el destino como el karma que rige nuestro futuro, no está tallado en piedra pues no podría ser más versátil al ampararse en cada uno de nuestros actos que llevamos a cabo día tras día. No obstante, si de verdad una persona está "destinada" a encontrarse contigo, de algún modo aunque sea inconsciente, llegará a ti. Total, la vida aparte de ser un laberinto de enrevesados y recónditos caminos, es una sucesión de entrada y salida de personas. Unas no aportarán nada a tu existencia, otras dejarán su granito de arena y algunas se convertirán en parte de un todo. Éstas últimas son las más valiosas, dieron contigo por casualidad y observa qué lugar ocupan ahora.

Todo esto nos llevaría a la ley de la conservación de la energía y por ende, a la creencia de la reencarnación. En este punto, variarán las opiniones como mariposas en el campo. Pero ése no es el tema así que retomando lo que estaba explicando es que, en mi humilde opinión, si una persona ha estado o está muy ligada a ti, quizás, en otra vida, te reencuentres con ella, aunque obviamente no os reconozcáis pues al reencarnaros olvidáis vuestra anterior existencia. Puedes creerme, que es el único punto dónde me entiendo con Platón. El resto de la "teoría de las Ideas" es otro cantar. Sin embargo, en una primera instancia, el tema es sencillo lo que ocurre es que lo han desmembrado de tal modo que supone un galimatías hecho específicamente para abrirse la cabeza en la pared de pura frustración.

Claro que ahora que sigo hilando, si susodicho individuo ha estado ligado a ti, pero por cosas que pasan, desapareció de tu vida y no porque se haya ido a servirle de abono a los árboles, entonces, cabría la posibilidad de ¿que volviera a reaparecer? Me gustaría creerlo, la verdad. No podría soportar la idea de que jamás volviera a verlo. Por supuesto, que hay gente que fue importante en su día pero que cuando se marcharon hiciste una fiesta porque, al final, eran más una mierda en el camino que un apoyo. No obstante, hay otros que echaron raíces en ti pero que podaron a su modo y dejaron una espina clavada en su lugar . Los hay que tuvieron el detalle de echarle su dosis de veneno y terminar de apañarlo.

De todos los que se han ido, sólo anhelo ver a uno. Uno que no se quedó el tiempo suficiente para enraizarse pero que, por algún desconocido y extraño motivo, me llegó tan de golpe que su esencia se incrustó en mí como si ése lugar le perteneciera por derecho.
Ni siquiera la que mejor que nadie en el mundo podría comprenderme, me entiende y a menudo, me toma como una joven desencantada lo que provoca que me encabrone por su falta de...¿Y si ella no lo comprende en absoluto por la sencilla razón de que, aunque lo vivió en primerísima persona, no formaba parte de la burbuja? Eso explicaría muchas cosas. Ella era su amiga, ella vivió una realidad que yo sólo podía imaginar. ¿Entonces yo no experimenté nada real? No, para mí fue real, no me inventé nada pero,¿y él?...

+ ¿Por qué piensas ahora en eso?, ¿¡¿te quieres olvidar ya de él?!?..¡¡es pasado!! Avanza, joder!!.
- ¿Quieres hacerme el favor de cerrar la boca que estoy intentando sanar y a la vez, cicatrizar la jodida herida, tóxica hasta el tuétano? Por algo el amor es una enfermedad...parasitaria.

Aquí es dónde se caldea el asunto, por eso están las cosas algo mustias entre nosotras. Ella, lo último que quiere es verme sufrir y yo lo que deseo lo he dejado claro. Sé que nunca llegará a sentirlo como lo experimento yo pero necesito comprensión. Me conoces para saber que lo hago con un único fin. Y si te hago partícipe es porque...eres la única que puedes encontrarlo por haber estado, en cierto modo, unida a él.

Y hablando de comprensión...como Pichón siga con esos desaires suyos se desplumará de tal manera que llegará a tierras panochas, irreconocible. No le culpo, a unos se le caen los penachos y a otros nos da por inflarnos como toneles. Lo gracioso, es que hay temporadas en las que ha asomado el mocho hecho una croquetilla...vale que ciertas cosas se nos peguen...pero ésa, en concreto, NO. Caca. Es igual de malo que las ¿radiaciones?.

Voluble como el otoño en el sur.