miércoles, 3 de julio de 2013

Subiendo el ranking de patetismo nivel friki.



No me cabe duda que ella tuviera las mejores intenciones del mundo. Y lo cierto es que en un principio me lo tomé a buenas pero no con entusiasmo ya que sabía que era una pérdida de tiempo. Nadie lo ha buscado con tanto ahínco como yo en estos últimos 8 años y ya toca hora de ponerle un definitivo punto y final. Ella estaba decidida a encontrarlo pero si se creía que iba a ser trabajo fácil, su positivismo caería en saco roto en menos de una hora. Hecho. Se cansó, se aburrió, se exasperó pero no dio con él. Durante su búsqueda, no me moví de la cama, se lo advertí y aún así lo intentó y se lo agradezco pero es dar vueltas en círculo, círculo por el que he pasado yo millones de veces.

Los problemas hay que solventarlos y al igual que las jodidas matemáticas hay que aprobarlas para que te den el título, también hay que cerrar las heridas para poder seguir adelante.

Él no es una espina, él es un puñal.

Así pues, en su búsqueda infructuosa se metió en un par de redes. Una, que suelo frecuentar, el facebook y la otra que no quiero verla ni en pintura, el badoo. Ésta última me resulta aberrante. Ella siempre está allí y le va genial, pero le va así porque sus intereses son los mismos que los fantasmas que suelen proliferar como moscas en ese sitio. No es una red social, es una red de contactos y sólo la palabra, da vergüenza. Esos tíos tienen la palabra "chulo" tatuada en la frente en letras de neón. Quizás este generalizando o juzgando con demasiada rapidez pero dime sino, qué otra cosa se busca en el badoo. Ya pasé por la época de badoo hace tiempo y sólo fue un chasco, uno tremendo. TODOS son la misma mierda en diferentes formas. No hay que buscarle tres patas al gato, ellos sólo tienen una y la cabeza de adorno.

No obstante, ésa mañana me levanté con el recuerdo del sueño que protagonizó la noche y sabía que aunque, físicamente no era él, la personalidad era la suya. Lo reconozco de inmediato cuando lo veo en los sueños. Da igual la forma que opte, siempre lo siento. Me desperecé con normalidad pero entonces, no me acuerdo por qué, salió su tema y sentí la ya acostumbrada quemazón en la boca del estómago al hablar. No es algo que me hunda ni me ponga mal cuando sale a colación, ha pasado demasiado tiempo y uno se acaba acostumbrando a lo que hay. Lo que sí no me esperaba para nada es el altibajo que tuve tan repentino por la noche, ya en mi casa. Provoqué que le saliera hasta la vena ñoña a Nana, algo totalmente impropio.

Lo malo es que me llegó a picar la curiosidad y eso significa problemas. Por la simple razón, que movida por el picadillo he terminado justo en el último sitio que deseaba. ¿Y sabéis lo que veo? Tíos con los que sé que jamás podré conectar. En realidad, miro sin ver, es indiferencia absoluta lo que siento. No busco nada, no espero nada...bueno, sólo una cosa: encontrarlo o encontrar alguna pista. Es lo mismo. No me he registrado con el afán de buscar al hombre de mi vida, sino a buscar al hombre que me rompió el corazón en mil pedazos. Qué ironía. Por lo menos, el consuelo que tengo es que sé que es temporal, que no cumpliré ni un mes ahí y que me importa un comino a los cerebro de serrín que pueda interesar. Suena egoísta, incluso cruel pero si no tuviera claro como el agua que soy heterosexual, pensaría que soy asexual. Es sólo el odio tan acérrimo que les guardo lo que me provoca que no los vea con la perspectiva adecuada. No quiero saber nada de ellos, no tener nada que ver, ninguna relación. Los odio, nunca van a cambiar, cada día van a peor y ya es una sombra del pasado la imagen de ensueño del caballero. No quiero darles ninguna nimia posibilidad porque nunca varía la jodida historia, tanto que ya me la sé de memoria y hasta parece que en, algunas ocasiones, tenga el don de la videncia de lo terriblemente previsibles que son.

Va a ser complicado,a partir de ahora ,sacarme de mi reclutamiento voluntario. Más que nada, porque ya no me interesan, no noto ni un ínfimo interés por ellos. Es puro resentimiento pero se lo merecen con creces y desde luego, no voy a darles el placer de cambiar por complacerles. Seré siendo como soy y si, al final, no viene nadie, sigo siendo invisible, lo aceptaré. Total, como siempre digo, la soledad no es una enemiga. Y desde luego, no voy a perder el culo por intentar atraer a la desgraciada especie masculina.


Me alegro de que no sea el que le apasionan los hombres peludos llamados así mismos " osos peludos de Medellín".




1 comentario:

  1. Bueno Rosa... No, no me enfado. Pero los pactos son los pactos.
    Pero como yo tb he roto ochenta mil trescientas cincuenta y seis promesas, qué más da?
    Do whatever you want to be O.K. I'll be there ALWAYS.
    (lo pongo en inglés porque estas cosas quedan menos ñoñas en ese idioma ;))

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