jueves, 25 de diciembre de 2014

Crónicas de un adiós: Un duelo que no admite fiestas.

Incompleta, vacía, hueca como la corteza de un árbol que aún muerto sigue en pie.
Deseo ir tan lejos que mis huellas se fundan con la niebla, hasta que mi contorno se vuelva invisible.
Era Navidad pero estaba desdibujada por un gris envejecido como si se tratase de un retrato antiguo, congelado en el tiempo, un silencio vibrante que a su vez, hacía el eco de un ayer más próspero.
Hoy, hace 4 meses que mis piernas se ajustan a la forma de tu pequeño cuerpo en la cama, respetando tu espacio habitual, hace demasiadas lunas que ese hueco sólo es llenado por la presencia que anhela mi corazón.
Y sin embargo, no hay nada tan sólo el dolor lacerante que oprime mis entrañas por cada latido de la mitad que ahora soy.




Cuídate, mi vida, protégenos.

martes, 16 de diciembre de 2014

No me resignaré ante lo que me importa.

Ésta noche, frases entrecortadas fluctúan a través de mi mente, inquietas, rebosantes de querer decir tanto y ser incapaces de dejarlo salir.
Iracunda estoy mas también, triste, aturdida y decepcionada, sin embargo, no hallo forma de expulsar el cáncer que nace dentro.
Hoy, mis dedos tiemblan presos de la ansiedad que provoca cada puñalada oral, silenciada se encuentra mi voz atascada en la garganta en busca de algo más que oxígeno.
Me esfuerzo en plasmar lo que no puedo pronunciar aún sabiendo que las palabras se extinguen antes de transformarlas.
Los recuerdos permanecen agazapados, huidizos, no hago el amago de perseguirlos.
Retazos de un ayer llegan a mis ojos, esa sonrisa de mirada parduzca como los de un oso que abrigaba incluso en días calurosos.
Como si cerrase una persiana, mis párpados bajan bloqueando la visión y con ella, esa figura de humo se dispersa. 
Sigo forzando y mi furia se condensa, mi corazón yace agitado lanzando advertencias.

Inspira.





Exhala. 

sábado, 13 de diciembre de 2014

De pécora en pécora y tiro porque me toca.

La pena es que te hayan lavado el cerebro de tal manera que seas incapaz de ver más allá de lo que ellos quieren que veas.
La mala noticia es que te has alejado tanto de nosotros que no nos reconoces como lo que somos y éramos antes de que llegaran ellos.
Es desagradable escucharte mas cuando se sabe que ni siquiera son tus propios pensamientos sino la basura con la que constantemente te machacan.
Es deleznable que no los hayas puesto en su lugar y no hayas impedido que sobrepasaran con creces ese límite.
Es tan aberrante lo que has hecho que no encuentro palabras para expresar la decepción que siento.

viernes, 5 de diciembre de 2014

"La flor que crece en la adversidad es la más hermosa de todas" Mulán.

¿Quién lo comprende, realmente?
¿Cuál es el factor influyente que separa lo real de lo soñado?
¿Qué limita las aspiraciones de la ambición?
¿A cuánta distancia se encuentra lo lejano de lo cercano?
¿Cuándo sabes el momento propicio?
El peso de la decisión engloba toda una red de caminos intricados.
¿En qué me tengo que basar?
¿A qué o quién debo lealtad?
¿En cuánto está valorado mi pesar?
¿Quién impone las consecuencias determinadas a una circunstancia concreta?
¿Quién rige lo que está escrito?
Dame mis cartas, jugaré pero no seguiré las normas prescritas.
Yo decido, yo confío en el azar, uno que no da puntada sin hilo con dosis de casualidad.
Yo creo, yo realizo.
Mi voluntad, mi fuerza y mi espíritu reinan en cada movimiento, cada respiración, cada resuello.
Con tu juicio, me crezco, me alzo sobre ti y cada uno que aún hoy cree que vivo de rodillas.
No me concibieron para ser siervo de nadie, me inclino ante Gaia como única deidad cuya tierra que pisamos, emergió de su viente proporcionándonos un hogar.
Un eco despertando de su letargo amenaza con derruir las cuatro paredes que lo aprisionan.
Las puntas de unos plumones del tacto del terciopelo y el brillo de la obsidiana se abren paso entre ruinas y palabras evocadoras que aún no tienen voz.
Un cántico susurrado entre la bruma de los sueños que conforman mi agitado descanso.
Unos pelillos de seda blanca como el algodón que me hacen cosquillas en el rostro mientras vislumbro el alma de mi guardiana.
Guíame, no me abandones en esta hostilidad, te lo ruego.
Diamantes de rocío que despliegan su belleza con la aurora me recuerdan que mis metas son de largo alcance, no obstante, saben que me fundiré con el viento hasta encontrar el vértice de mi ser.


lunes, 1 de diciembre de 2014

En trance.

Todo está del revés.
Los días vuelan en una paradójica danza, lentos como horas muertas, fugaces como la sensación de volver a sentirse vivo.
Preciada memoria, ahora enmudecida presa de una niebla con la consistencia del hormigón.
El afán de recordar me es vetado por algo que no sé ni lo qué es y sin embargo, avanza implacable con vientos de guerra.
Le doy la espalda al cristal que, desdeñoso, me muestra una verdad que me cuesta aceptar.
¿Quién eres? ¿Quién soy? ¿Dónde estás? ¿Dónde me encuentro?
Amanecer de ojos opacos, noche que se funde con una mirada traslúcida.
Camino dando traspiés, mis pisadas no dejan huella alguna de seguridad, tan sólo el compás de la inestabilidad e inquietud que me amordazan.
Latidos irregulares que sueñan fluir constantes como la sangre en su ir y venir.
¿Por qué?
El por qué a tantos interrogantes, el escape fugitivo de los porqués.
Volátil como aguacero de Mayo.
Dime qué será de éste rosal, enmarañado sobre sí mismo, enredado de una forma letal a una verja monstruosa fruto de un pasado inmanejable, pesadillas y horrores que conforman los indomables demonios del presente.
Mi cuerpo sufre las consecuencias de tan desgastada e infructuosa batalla que embiste una y otra vez en mi mente. Cuya derrota es un reflejo externo de lo que se debate en mi interior.
En una lejanía tan remota como allá donde se vislumbran las yermas tierras de Siberia, me saluda quién desearía ser, quién deseaba ser se halla de vacaciones en paisaje galés y quién soy es apenas una flama imperceptible al ojo humano.
Qué soy llama a la puerta, el nuevo inquilino temporal o eso me esfuerzo por pensar.
El sol, astro reinante de la luz, cuyo brillo aparece amortiguado por la mañana nublada, recorre ociosamente la ventana deseando recibirme, sin embargo, me doy la vuelta dolorida por una falta abrumadora de descanso reparador y una cabeza que no calla.
Todo está del revés.
Lo conocido se vuelve extraño, la rutina en desesperación, lo desconocido en indiferencia, el deber en un torrente de miedo y ansiedad, la observación en un despiste tan continuo como desconcertante, el latir como un pálpito, el respirar absorbiendo desconocimiento, reteniéndolo, expulsando angustia y malestar.
¿Qué está ocurriendo?
Has tocado fondo.
Lo sé.
¿Y ahora qué?
Sana, haz las paces contigo misma y después, hablaremos.

sábado, 29 de noviembre de 2014

La trola del famoso hilo rojo.

¿Quieres saber una cosa?
No le hables mucho a quien no te dice nada,
no te preocupes por alguien a quien no le importas,
no vayas detrás como perro faldero a quien te ha dado la espalda,
no le des explicaciones a quien te lo exija,
olvida a quien cogió un día la puerta y se largó,
deja ir a quien no quiere quedarse.
Son lecciones que llevo escuchando tiempo,
son consejos que ahora llevo a cabo.
No entiendo el por qué de los cambios,
me exasperé buscando,
encontré la solución delante de las narices
y lo peor es que estaba allí todo este tiempo.
Pasa de largo.
No hay lazos invisibles que valgan la pena ni lazos eternos.
¿Qué más da? Al final, todo se rompe, todo ciclo finaliza y
comienza uno nuevo, así es cómo evalúo la vida.
Te extraño pero guardo la esperanza de que otros u otro ocupará tu lugar,
no me guardes rencor, ya lo hago yo, es rutina.
Gracias por olvidarme, serás un recuerdo bonito enterrado bajo llave.
Ah! y no vuelvas, no estaré cuando me necesites.
Que los cielos te amparen.
Námaste.
  

martes, 25 de noviembre de 2014

Crónicas de un adiós: El tiempo sólo transcurre, ni lento ni rápido...sólo sigue su curso.

Tres meses han transcurrido desde tu partida y mi ser aún llora tu ausencia.
El amanecer interrumpía mi descanso agitado en el que, casualmente, estaba preguntando por ti,
la noche se cernía en un manto de lluvia y relámpagos,
tristeza, añoranza, impotencia, ira...emociones que arrastraba el viento en su caminar.
Cuando hablo de ti, lo hago en presente, corrigiendo al recordar que mi otra mitad ya no está conmigo.
Aquella estrella lejana pero eterna en un cielo que nunca se apaga, la que recibe un buenas noches desde hace demasiadas lunas. 
Te Quiero, Xuxie. 
Siempre vivirás en la memoria. 

domingo, 16 de noviembre de 2014

Esclava de la verdad escrita.


Hay cosas que escapan a mi entendimiento.
Ya sea por el estado semiinconsciente en el que me hallo sumergida, hay acciones a las que por más que intento encontrarle lógica, no hace acto de presencia.
Personas a las que he dejado de comprender pues destilan una energía, francamente, asfixiante, abrumadora, incluso, tóxica.
Personas que, un día, se largaron sin dar explicación ninguna.
Personas a las que he puesto distancia por medio pues mi historia con ellas había finalizado.
Personas cuya afinidad mutua, el tiempo ha ido borrando.
Me alejo de lo conocido, de lo real y cotidiano para reencontrarme con lo desconocido y lejano con el fin de buscar una razón para seguir caminando, soñando, creando...viviendo.
Lejos de juzgar las idas y venidas de aquellos que me rodean, ya sea de forma directa o indirectamente, dedico mi escasa paciencia a no dejar que sus problemas me acaben afectando.
Todos, absolutamente, todos tenemos problemas por doquier y aquí estamos, trabajando para encontrarles una solución, luchando hasta la extenuación y más allá para darle la vuelta a las cartas que nos han asignado, aprovechando instantes efímeros de felicidad para así guardarlos y recordarlos en momentos de flaqueza.
No obstante, la conducta de ciertos individuos me irrita con una facilidad desconcertante en estos últimos tiempos. Incapaz soy de comprender por qué si uno tiene los medios y nada lo retiene para llevar una vida sana, equilibrada y normal, pone todo su esfuerzo en sufrir por cosas evitables y que, en cambio, fue a buscar con un ahínco, ciertamente, perturbador.
La gente que busca el amor y la aceptación que no sienten por ellos mismos en otros, cualquiera, quien sea, jamás será capaz de avanzar y construir su vida con independencia y capacidad de lograr lo que se proponga pues carece de la voluntad, seguridad y confianza en él mismo para hacerlo posible.
Cada uno es libre de actuar como le venga en gana pero cansa e incluso desespera, ver cada dos por tres como no han salido todavía de una, cuando ya están metidos en tres mil historias más. Cómo no son capaces de hacerse respetar y acaban pagando su frustración con los de siempre.
Dando bandazos y palos de ciego sin saber qué rumbo tomar pues necesitan tener a alguien en mente para seguir sintiéndose vivos.
Estoy perdida, me distancié por voluntad propia y motivos no me faltan. Pocos saben de mí y lo que saben es la punta del iceberg.
Me encuentro tan desbordada de sentimientos, situaciones y pensamientos que me ahogo en mi locura irrisoria, deambulando de un extremo a otro, sin encontrar término medio que me ampare en este desastre de lastres conjuntos arrastrados durante años.
No estoy, ya no puedo estar como antaño. No puedo ofrecerte mi mano siendo consciente de que ya no soy lo que tú crees.
La soledad me envuelve como una manta en días fríos, la dejo hacer, total la sigo necesitando a mi vera.
Pierdo la confianza brindada a marchas forzadas y sorprendentemente, no me entristece. Aguanto con indiferencia la traición, el egoísmo, la hipocresía y la avaricia ya que es algo con lo que estoy habituada a convivir.
No siento la necesidad de llamar la atención reclamando ayuda, sentarnos con un café o lo que sea por medio y comenzar mi diatriba verbal. No es cómodo, desconfío, al final, todos te juzgan, todos se forman su versión...mayormente, errada. No comparto mis males si puedo combatirlos sola.
Resisto cada embestida de este vendaval recluido en mí, intentando someterme a ser un despojo débil, sumiso, anulado y pusilánime.





Toca desvanecerse como el vaho del aullido que resuena en la lejanía reclamando mi despertar tardío. 

jueves, 30 de octubre de 2014

Príncipe de la oscuridad.


Se terminó.
El silencio le engulló, la agonía le atrapó.
Ya no existe vela ni llama que alumbre las sombras, tan sólo queda un retazo petrificado de cera que, una vez, ardió con intensidad.
Él se estaba despertando de su letargo, ella nunca estuvo más cerca del abismo, el filo de la navaja afilado como un arpón acecha pacientemente oliendo que su momento de gloria va tomando forma.
Las palabras se desintegran antes de tomar forma, el dolor se expande, la desesperación toma el relevo.
La moneda forzada a cambiar a cruz.
La balanza, descompensada, quiebra partiéndose en dos.
Inclínate ante lo que siempre has sido y te has esforzado tanto en ocultar.
En vano.
El miedo se impregna a tu piel, la tensión paraliza y tensa tus músculos, estás luchando contracorriente demasiado tiempo y se te está yendo de las manos.
La caja de Pandora se está abriendo.
Doblégate.


Déjalo ir

martes, 14 de octubre de 2014

"Cuando el sol salga por el oeste y se ponga por el este. Entonces, regresarás a mí, mi sol y estrellas" GoT.

Mañanas en las que despierto en el ayer,
silencios tan atronadores como enervantes,
rugidos iracundos clamando a media voz otra realidad.
Amaneceres a los que ya no les doy la bienvenida,
dándoles la espalda como respuesta.
Cacareos en el alba que me esfuerzo por ignorar,
cera que se derrama sobre los añicos de lo que una vez 
fue un diamante en bruto,
rayos de luz cotillas que se cuelan a través de las rendijas de la persiana
formando conjuntos de líneas discontinuas, llenando la habitación de una penumbra
cada vez más destellante.
El sabor, la textura, el olor de los días pasados,
escarcha que recubre este ser,
invierno eterno que desencadenó una helada
en un interior tan derruido como inexistente.
El tiempo, la muerte camuflada en días de calendario,
ese tic tac que no alcanzo ni a oír.
Un reflejo casi translúcido de ojos turbios
me devuelve la mirada en un espejo cuyo cristal 
aún permanece empañado.
Como un día prometí, sigo en alza
consciente de la tierra en la que me sostengo.
Inconsciencia fruto de la opresión que amenaza
con torturarme en momentos inestables.
Guerrera en constante vigilia,
deseosa no de ocupar su lugar en el mundo, 
sino de podar el mortífero rosal enmarañado que recubre su alma. 


¿Recuerdas aquellos atardeceres donde tu compañía me sacaba una sonrisa renovándome las fuerzas fallidas?
Siguen presentes, ellos, tú y yo.
Tú con ellos y yo inmortalizando el momento.
Una sucesión de crepúsculos que siempre llevaré conmigo.

martes, 7 de octubre de 2014

Lo último que se pierde.

"La Esperanza es la única diosa que habita entre humanos, las demás se marcharon,
dejándola atrás, al Olimpo.
Se fue la Confianza, gran diosa, se fue de los hombres la Cordura, y las Gracias, 
amigo, dejaron la Tierra. Ya no hay juramentos de fiar entre humanos ni justos, ni 
nadie demuestra respeto a los dioses eternos; se ha extinguido el linaje de los 
hombres piadosos; ahora ni normas legales conoces ni aún la Piedad.
Mas en tanto uno vive y ve el brillo del sol,
conserve piadoso su fe en la divina Esperanza,
rece a los dioses y, al ofrecerles los grasientos muslos, en sus sacrificios invoque, al 
comienzo y al fin, la Esperanza.
Guárdese siempre del torvo discurso de hombres injustos que, sin recelo ninguno del 
ser de los dioses eternos, de continuo a los bienes ajenos su vista dirigen, y 
establecen infames apaños con ruines propósitos." 

- Teognis de Mégara. - 


sábado, 4 de octubre de 2014

"Sólo pequeños momentos de lucidez míos, hasta que me pierda en la locura que envuelve mi retorcida mente." Orfeo de Lyra.


Desear escribir un sinfín de historias,
necesitar soltar ésta opresión utilizando el lenguaje de las palabras no pronunciadas.
Sentir cada célula del cuerpo en tensión como si de un momento a otro me fuera a astillar,
mi mente se remueve inquiera, angustiada, sumida en un tornado de pensamientos a los que no puede dar salida ni a muchos de ellos, un portazo en las narices.
Como el oxígeno que bombea el corazón, mis dedos reclaman la imperiosa voluntad de sustraer el dióxido de carbono y tallarlo en lo que viene a ser las crónicas de mi existencia, hasta ahora, malograda.
Sin embargo, una cadena de hierro candente encierra mi garganta, bloqueando el sonido, evitando que expulse las flamas que arden como si invitaran a Hades a desatarse en mí.
Tan sólo deseo darle rienda a mi fluir pero el silencio trae el eco de un fantasma que, espero, no vuelva a resurgir jamás.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Gigantes disfrazados de molinos de viento.

"Quienquiera que seas que frente al temible lago estás mirando, si es que has venido a alcanzar el bien que, hundido bajo estas negras aguas se haya, muéstranos sin más tu fuerte pecho y arrójate, en su negro líquido, mójate una vez y otra, hasta que tu vida encuentre algo. Si así no lo haces, no serás digno de ver el hermoso signo que llevas dentro de ti."

- Capítulo 50. Don Quijote de La Mancha. Miguel de Cervantes.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Galopando hacia el ocaso.

A veces, simplemente es demasiado tarde.
Un buen día, el peso de la realidad te cae encima con la fuerza de trescientos mil bloques de hormigón.
Caes en la cuenta de las circunstancias de la vida que, inevitablemente, le acaban cambiando a uno.
El brazo que antes te sujetaba como una cuerda de amarre que mantenía el navío en puerto seguro, es ahora kilómetros, tan lejanos están que ya no se vislumbran uno al otro.
A veces, simplemente uno toma otros mares, otros vientos y otro rumbo.
Después de todo, la vida es una encrucijada de caminos enrevesados y ni los lazos de sangre pueden impedir el óxido del tiempo.


miércoles, 17 de septiembre de 2014

Desde que te marchaste, no vivo, sólo respiro.


Me haces tanta falta, princesa.
Te echo tantísimo de menos que todas las noches sigo llorando al cielo,
mi habitación está llena de soledad, de una ausencia de vida que soy incapaz de restaurar.
Simplemente, no sé cómo volver a vivir, comenzar un nuevo ciclo sin mi pilar más esencial.
Un espíritu con un corazón puro que latía insuflándole vida a un alma cuya oscuridad se ceñía a su piel, llenando de vivacidad una estancia, convirtiéndola en su refugio.
Ahora sólo se escucha un órgano latiendo al compás de la tristeza que empaña cada poro de éste ser marchito, oculto entre las sombras, desviando la mirada del brillo de los astros reinantes.
Ni siquiera la continua charlatanería particular de Rubi consigue traer algún aliento de alegría, tan sólo es ruido...un kakariki traído como un regalo de consolación con las mejores intenciones, cuya única finalidad es hacerme compañía teniendo a alguien a quien brindarle mis cuidados.
Pero, ¿a quién quiero engañar? sólo es un pájaro escandaloso al que le trastorno el sueño amoldándolo a mis horarios noctámbulos. Un bicho con plumas que no me hace ni puñetero caso, que poco dispuesto está a apreciarte y que sólo le interesas para echarle de comer y limpiarle la jaula.

Lejos queda la rutina de un cuenco de cereales repelado, unos bigotillos manchados de cola cao, una maraña de pelos nuestros debajo de la cama, la terraza ahora desierta que no quiero ni barrer, un erizo verde que no pita y una pelota rosa con huellitas de colores descolorida por el sol en una esquina de la otra terraza donde acostumbrabas a montar tus escandaleras, un cojín en forma de flor ennegrecido...y un invierno desolador, donde las mantas no crearán un nido con la forma de tu pequeño cuerpo redondito, un body y un chaleco almacenados en tu cajita, una que no se volverá a abrir para buscar el trocoxil cuando te diera tus cojera de viejita o las toallitas húmedas para limpiarte el culete cuando se te quedaban los pelufos pegados.
Me consume la frialdad de un dolor que atenaza día tras día, al no tenerte, no sentirte, no abrazarte contigo ocupando gran parte de la almohada a la mañana siguiente.
Podría escribir miles de páginas contando tus hazañas, tu reinado en nuestro hogar. Podría y te recordaré eternamente.
Sin embargo, sólo deseo despertar de ésta condenada pesadilla, asomarme por el borde del colchón y descubrir que sigues durmiendo, roncando suavemente en la esquina de la cama, enfrente de la puerta del balcón donde podía darte el fresco de la noche y la luz del sol por las mañana.
Deseo lo imposible.


jueves, 11 de septiembre de 2014

La niña de ojos tristes [Fragmento]

- Vamos, pequeña, arriba...
Sacúdete el polvo de los pantalones, los llevas manchados de tierra.
Mírame, vamos, alza los ojos, no te voy a hacer daño.
* ¿Sabes quién soy?, ¿quién eres?
- Dímelo tú.
* ¿Qué te trae por aquí?
- Quería verte, llevarte conmigo, ¿no crees que llevamos demasiado tiempo separadas?

Un encapotado cielo anuncia la llegada de la mañana. La escarcha de la noche anterior se refleja en las macetas y en la superficie de los barrotes de los columpios, el tobogán parece un trampolín letal.
Una fina llovizna hace acto de presencia.
En medio de una pista de tenis con el suelo desconchado, yace una niña de cabellos rizados con un pasador de Minnie Mouse, haciendo ¿castillos de arena? mientras dibuja tortugas y cangrejos adornándolos con conchas y pequeñas piedras.
Ella es el otoño, la caída de las hojas de los árboles es su abrigo y camuflaje. Es una flor nacida en el invierno - uno cálido, propio del sur- pero su corazón pertenece al norte. 
En la soledad de la multitud se curte, forjaba su carácter cuando las malas lenguas lo fundieron con el abrasador odio que, en tan temprana edad, surgía. 
Dime niña de mirada inocente, ¿qué te han hecho?
Los fraudes encargados de tu educación para valerte en un futuro juran en nombre de dios, el mismo que te es desconocido, no sientes como una deidad y por el mal versan sus enseñanzas. 
¿Quién es ese dios al que tanto alaban?
¿Por qué cuando los niños se portan mal con otros, esos hipócritas por un lado los defienden y por otro, les recriminan que dicho dios sólo premia a los que se portan bien y son buenos, si no lo eres, irás al infierno?
* ¿Qué es el infierno?
- El lugar donde va la gente mala. Se encuentra debajo de la tierra que pisamos y lo gobierna un ser malvado, nuestro "Señor" lo llama Lúcifer.
* ¿Quién es Lúcifer?
- Un demonio.
* ¿Un qué?
- Es un ángel que traicionó a nuestro "Padre", dueño del Mal que puebla nuestro mundo.
* ¿Tengo que temerle?
- Sí.
* ¿Y por qué a "Nuestro Señor Jesucristo" no?, ¿qué prueba su existencia y quién dice que es bueno?
- No digas tonterías, niña, "Él" existe y como legado, tenemos la sagrada "Biblia". 

[Por el momento, éste es un fragmento de lo que será las crónicas de unos años de mi vida que quiero dejar atrás no sin antes dejar plasmado lo que viví entre las paredes de ese colegio. Se trata de la visión de una niña a la que intentan inculcarle la enseñanza cristiana cuando aún no tiene ni la menor idea de lo qué es una religión. Es realmente difícil abrir la puerta a tanto dolor, no obstante, seguiré trabajando en ello, tengo que pulirlo y sobre todo, debo dejar ir todo el daño recibido para dejar hueco a lo venidero y enriquecedor.]

lunes, 8 de septiembre de 2014

Crónicas de un adiós: Ella huele a lluvia, el canto valiente en la tormenta.

Ni los 34º diarios consiguen alejar el frío que se aloja en mí desde que te marchaste,
dame alas para poder verte una vez más,
visítame en sueños para abrazarte y sentir la paz que necesito para
seguir adelante. 
Tu recuerdo sigue nublando mi visión, encogiendo mi corazón,
extrañándote como nunca.
Observo el firmamento buscando tu rastro para no desvanecerme. 
Nómada que susurra al astro reinante, las tristezas que destilan los añicos
de su alma desvencijada, ceniza que retornará al hogar donde se forjó. 
Loba que aúlla con la fuerza de la tempestad, gritando tu nombre,
evocando tu presencia para que jamás la abandones. 


miércoles, 3 de septiembre de 2014

Crónicas de un adiós: La realidad sigue golpeando con una fuerza devastadora.



Déjeme decirle a usted que, a fecha de hoy, los días se dividen en el "antes" y el "después".
El verano ha pasado como una exhalación, efímero pero con un final inesperado y desolador.
Los primeros días después de su partida fueron abismales.
En mí, residía un estado de shock permanente, mi cabeza aún reproducía los sonidos de lo que era mi día a día.
Ahora que rememoro entiendo por qué me mantuve a flote y es que, tras el momento de rotura de mi alma como si fuera un jarrón chino, aún era algo surrealista, reciente y demasiado difícil de asimilar así como de encajar el golpe sin perder pie y morder el suelo.
Su cama mullida y llena de pelitos, abrazada a ella me pasaba las noches, las horas, bañándola en regueros de lágrimas que seguían su camino y nunca cesaban.
Mi estado de ánimo era extremadamente volátil, mi inestabilidad volaba de la mano de un carrito en una montaña rusa. Lo mismo sentía tanta ira reprimida que podía perfectamente ponerme a romper sillas con la cabeza, arañar la pared, arrojar objetos, desmontar el mobiliario a golpes, gritar hasta desgarrarme las cuerdas vocales, arrancarme el cabello a tiras y convertir mi habitación en un vórtice de emociones descontroladas, girando alrededor de un dolor que oprimía desde dentro y asfixiaba, nublaba y explotaba por fuera.
Así mismo, intentaba convencerme de que, en verdad, mi princesa estaba en la terraza tomando el fresco o que yo misma me había ido, de nuevo, a la playa y cuando regresara me iba a estar esperando. No funcionó.
Era presencia arrebatadora y ausencia arrolladora. A la misma vez, era ruido, suaves sonidos que mi mente procesaba y la señalaban a ella, un automatismo supongo. ¡¡Dime si tras 15 años de convivencia uno se va a poner a pensar de dónde puede provenir ese 'frus frus' porque puedo empezar a enumerar lo qué podía estar haciendo en cada momento!!
En ocasiones, me siento acompañada, aunque quizás sean alucinaciones, inventos mentales para sobrellevar la soledad que me embarga cada mañana al ver su cojín intacto, tener un 'buenos días' en la punta de la lengua sólo para caer en la cuenta de que no hay nadie para el achuchón matutino con el besito en los pelufos del cogote.
Tampoco la necesidad de levantar la persiana sea la hora que fuera porque está olfateando sentada en la puerta, preparada para dar su saltito a la terraza y hacer sus necesidades. Saber que es hora de limpiar por el considerable aumento de moscardones y el tufo a pipí rancio. Y mientras estás con la manguera, ella sopando o acostada encima de un cojín tomando el sol o si no esperando que la rocíe con el agua para refrescarla. Ir a ducharte y descubrir que está durmiendo encima de la alfombra o al lado de la puerta. Resbalarte, de vez en cuando, por el agua que va desperdigando por todo el suelo al tener los bigotes calados de haber metido el morro de lleno en su cacharrito de helados Jijona. Tener que sentarte con ella y darle el pienso en mano para que no lo engullera o si no mantener charlas para convencerla de que no estaba tan malo como pensaba.

Limpiarle el culito con toallitas porque se le quedaba la caca enredada en los pelillos. Armarte de paciencia con tijeras en mano para hacerle un corte de pelo chic cuando llegaba el calor asfixiante y no había money para la peluquería. Oírla montar una escandalera porque odiaba quedarse en la terraza de mami y sólo se la oía a ella cuando ibas por la mitad del carril. Abrir la puerta y verla llegar trotando moviendo el rabito deseosa de apoltronarse en mi cuarto...recordar con sus buenos 92 años humanos cómo bajaba la escalera sin que ninguno nos hubiéramos percatado hasta que aparecía por la cocina más fresca que una rosa, eso si no se quedaba atascada y oíamos un tímido gemido que nos alertaba que la sinvergüenza se había escapado y lanzado a la aventura. ¡¡Cuántas veces dormimos juntas, acaparando mi almohada, mi sitio, incluso la manta y amanecer enredada sólo con el edredón y la tía roncando a mi lado!! Cuan reconfortante era sentir su paz en el costado, ser mi consuelo, los paseos en los que terminaba en mis brazos porque no quería (o podía) andar más, lo loca que se volvía con sus chuches y los trocitos tan chiquitines que había que darle porque si en algo destacaba era en no masticar, el olor a perro mojado cada vez que le tocaba baño y la relajación en la que se sumía con el secador, solía apoyar a mami por las noches antes de irse a dormir, lamiendo sus pies o utilizando las zapatillas de cojín, haciéndole saber que notaba su angustia pero estaba ella para consolarla. Adoraba el sofá y tenía la costumbre de hacerse un nido entre los cojines, cuando llegaba papi de trabajar, se ponían los dos a ver la tele...no había quien se acercara a riesgo de quedarse manco, por no hablar de la cena y su jamón york, debía ser su momento preferido del día y el más sagrado...si tenía que taladrarte los oídos para conseguir que se le prestase atención...lo hacía. Y miles de cosas más. 
Son costumbres. Es habituarse a vivir con un miembro más de la familia que, luego a luego, convives más con él que con tus propios padres ni que decir si tus hermanos están independizados. 
Es una rutina que ejerces a lo largo de los años, un hábito que te alegra los días, te insufla valor para afrontar los retos que te depararán en cada despertar. 
Grabada a fuego y en un futuro cercano, en tinta, llevo su mirada dulce y fresca...porque era una sinvergüenza que siempre se salía con la suya pero era...y es mi ángel guardián.



Es tristeza diaria, 
un buenas noches susurrado a un firmamento infinito,
un recuerdo constante,
lágrimas fugitivas al son de una brisa que ya no baila conmigo.
Es la visión de una tumba con flores y piedras bonitas rodeada de otros ángeles que marcharon antes.
Es nostalgia,
suspiros que escapan observando atardeceres o estrellas solitarias.
Fotos, vídeos que la mantienen viva, testigos de los sollozos que imperan mi desconsuelo.
Sobrevivo con un vacío que nunca se rellenará, un espacio para el que no existe sustitución porque cada peludito que entra en nuestra existencia deja su lugar y al marcharse, ahí se queda tal cual lo dejó.
Ella se mudó a mi corazón, vive en mí, es eterna como la huella que plasmó en cada uno de nosotros. 
Ella late, respira...invisible a los ojos que no han conocido la muerte de primera mano. 
Mi motivación para seguir luchando por salir adelante. 
Ella es la única dueña del amor más grande y puro que he conocido jamás.




Es mi guía. 

lunes, 25 de agosto de 2014

Crónicas de un adiós: La eternidad sólo dura unos instantes.


Llueve en silencio en mí, 
afuera el sol brilla con fuerza,
el habitual ajetreo rutinario hoy, concede una tregua, 
la quietud invade el ambiente, incluso el Oso permanece acostado a los pies de mami. 
Te marchaste al amanecer en manos desconocidas pero que estuvieron cuidando y velando por ti. 
Siento incredulidad, no puedo asimilar que, realmente, ya no estás. 
Me mantengo en un estado de serenidad con brotes de llanto descontrolado que duran unos instantes,

¿Quizás mi cuerpo esté dosificando el dolor para que no me rompa?
Un gran vacío se apodera del centro de mi pecho, estoy desorientada...todo ha sido tan repentino que nunca se está preparado para este tipo de eventos desafortunados.

No obstante, te noto en todas partes como una presencia imperceptible al ojo humano...sigues estando, lo sé, y no sólo en los recuerdos.
No nos has abandonado, tan sólo tu cuerpo se extinguió pero tu espíritu sigue latente en su hogar.
En cuanto a mí, me volveré a levantar, pequeña...te lo prometo. 

domingo, 24 de agosto de 2014

Crónicas de un adiós: Implorando en carne viva.


Siento las entrañas comprimiéndose,
el ahogo de los sentimientos reprimidos,
el grito a punto de estallar con la fuerza de una explosión.
Las palabras mudas que se atascan y atragantan en la garganta.
Hoy llueve y mañana, también. 
Hoy reúno toda mi energía, toda mi luz para iluminar la oscuridad que amenaza con devorarme.
Esta noche resplandezco cual estrella, cual carámbano resquebrajado al filo del crack.
Sumida en un estupor se encuentra mi mente, una neblina que retiene los pensamientos, vapor que recubre los recuerdos.
Noto una espiral ascendiendo desde el estómago hasta la tráquea, ahí dónde se enreda una cuerda rugosa al tacto que me asfixia impidiendo el paso del oxígeno, una emoción tan conocida como temida va tomando forma de mangual que, pronto, asestara el primer golpe certero.
Recurro a la tempestad que ruge en mi alma para resistir el fin de un ciclo, de una vida, de una parte de mí.
Evoco a mi ángel para que vele por ella, la cuide y no la abandone.
Siéntete acompañada, princesa, por una presencia que siempre te guardará en su corazón, latiendo en su memoria.
Avísame cuando estés lista para partir pues te acompañaré hasta el portal donde tu nuevo hogar y mi mundo se separan,
recogeré el calor de tu pequeño y aquejado cuerpo para que se expanda por todo mi ser,
para que seas el fuego que avive mis pulmones,
para que el dolor de tu ausencia no me derribe,
para que seas mi motivación a seguir luchando.
Cuando el firmamento irradie y toque mi ventana, allí estaré prendiendo una vela.
Y si los dioses te conceden una prórroga, aunque sea sólo para que puedas descansar en tu hogar con tu familia, despidiéndote rodeada de amor, allí permaneceré en vigilia custodiando tu sueño.
Porque eres parte íntegra de lo que hoy soy.
Porque eres mi Xuxie.
Porque sé que siempre vivirás en nuestra memoria.
Resiste, preciosa. 

domingo, 17 de agosto de 2014

Crónicas de un adiós: Las astillas de la incertidumbre.

¿Cómo ser fuerte cuando te estás cayendo a pedazos por dentro?
¿Cómo aguantar de pie, impasible, cuando ya estás suplicando de rodillas?
Siento que tengo la consistencia de un castillo de arena, esperando que llegue esa condenada ola y arrase conmigo sin dejar rastro del asedio.
Baños de lágrimas silenciosas inundan ésta noche mi rostro, presa de una tristeza que soy incapaz de digerir, de un dolor que no tiene nombre.
No puedo vivir sin ella, no quiero vivir ni un día si no siento sus pelufos en mi pecho.
Mas solo cabe esperar, seguir anclada en el suelo a modo de reverencia,
susurrando, evocando, rogando a gritos en mi mente que no os la llevéis de mi lado.
Sin su luz sólo soy sombra,
errante y moribunda.
Ella me mantiene viva, me recuerda quién soy, ella es la que impulsa a este decrépito órgano a seguir latiendo.
Ella es vida. Mi vida.

jueves, 14 de agosto de 2014

Crónicas de un adiós: No puede ser verdad.


No te vayas de mi lado, te lo ruego.
Si te marchas, llévame contigo...
Mi preciosa Xuxie, pronunciado "Susi" y que todo el mundo te llama "Chuchi".
Mi Tati, Nani, Mochi, Momo, Puchi, Moio...tantos motes para mi mopa, mi bola de pelo. 
15 años contigo y no concibo un sólo día sin ti. 

jueves, 24 de julio de 2014

La enfermedad más letal de toda la historia de la humanidad.

Cuando la vida te sonríe y todo marcha sobre ruedas, cuando puedes salir y permitirte caprichos, es curioso cómo te rodea una multitud de personas a las que consideras amigos, incluso reales. Individuos que te abrazan por la espalda y aseguran que van a estar siempre a tu lado, tanto en las buenas como en las malas, eres importante para ellos, eres de la familia y que aquí tienes su mano para cuando la necesites. 
Curioso, ¿no?. 
El dinero mueve masas, crea sólo lazos de interés camuflados en buenas amistades. 
Cuando el papel de colores habla, la verdad, los valores morales callan o son vendidos al mejor postor. 
No hay por qué extrañarse, cuando uno cae (y no por ser un puñetero DERROCHADOR, que últimamente os gusta mucho ese término y estáis acabando con mi paciencia) que el círculo que antes te hacía sentir dichoso y protegido, se disperse. Ya no hay manos que vengan en ayuda de tu grito de auxilio pero sí hay espaldas a tropel. Eres un punto negro, un tachón en su listín telefónico, llamas pero nadie responde. Las conversaciones se vuelven vacías, falsas y vagas apestando a excusas contantes y sonantes. 
Curioso, cuando de tu cartera salen polillas o está embadurnada con una amarga fragancia a polvo, te das cuenta de la soledad que te rodea, de los cuchicheos malintencionados que habitan a tu alrededor y que, incluso la familia te mira con superioridad como si fueras un fracaso y los avergonzases, permitiéndose el lujo de juzgarte y criticarte aún sabiendo la verdad pronunciada de la boca de los afectados. Vaya, como si ellos no hubieran roto un plato no, una vajilla entera en su intento por aparentar una vida perfecta.
Los billetes benefician tanto como perjudican. Son necesarios para (sobre)vivir pero son una trampa mortífera, a fin de cuentas. 
Como ya he mencionado alguna vez, algun@s tienen demasiado tiempo libre, demuestran una carencia de vida social alarmante, de hecho, estoy completamente segura de que sufren una anomalía severa en eso que tienen como cerebro y tan sólo es un hueco envasado al vacío. 
Gérmenes de la sociedad que, en algún desafortunado instante de tu vida, estuvieron a tu lado, chupando del bote lo más probable y que, ahora su prioridad es verte hundido cavando tu propio nicho en algún solar lleno de residuos, si son tóxicos más deslumbrante será su sonrisa malévola. 
Subnormales crónicos que rezan para que las desgracias consecutivas pueblen por doquier en nuestro entorno y se ceben a gusto contigo y tus seres queridos, destilando la maldad de la que tan orgullosos se sienten. 
Moriría feliz si viera rodar sus cabezas, pues hasta la voluntad más noble se endurece y se quiebra con semejantes ataques gratuitos y sin justificación que los respalde, tan sólo por el simple placer de observar el sufrimiento ajeno y alimentar, así, su ego. 
Repudio corre hoy por mis venas. Máxime si me los tengo que tragar cara a cara, haciendo teatro mientras observo, mordiéndome la lengua, su rostro de fingida empatía. Impotencia siento al darme cuenta que el famoso y tan distinguido karma, esa maldita fantochada salida de algún iluminado, no cumple con su supuesto deber. 
Que esos hijos de la grandísima puta (hablando mal y pronto) hunden sin piedad a los míos y aún tengo que aguantar que la vida no les ponga las cartas del revés, ahí siguen ejecutando su libre albedrío sin que nada ni nadie los ponga en su lugar y les arrebate de un certero golpe esos aires de grandeza que tanto exhiben. 
Nadie niega que, en el ayer, cometieron sus errores y tuvieron sus tropiezos pero a estas alturas les toca por derecho legítimo la tan anhelada redención. Están pagando un precio demasiado elevado teniendo en cuenta la cantidad ingente de corruptos y aprovechados que campan a sus anchas por la calle sin que nadie les estornude encima. Testigo de primera mano soy que ésta situación ha calado tan hondo en sus almas que ahora yacen moribundas esperando que un milagro caiga del cielo y enderece la cuesta por la que se deslizan sin frenos. Ellos ya aprendieron la lección hace tiempo, una cosa es que te castiguen por imprudente e incluso, ingenuo y otra que se ensañen hasta quebrarlos y dejarlos como trapos desmadejados. 
Por ese maldito y desgraciado recuadro de papel estamos en el agujero y lo que más me enerva, me hace estallar por dentro en gritos sumidos en el silencio y la desesperación es que aún dependes más de él para salir de esta puta fosa en la que estamos sumergidos hasta las orejas. 
Todas las noches, ruego al firmamento para que proteja a los míos, que aguanten como pedernales, que el filo donde a duras penas se sostienen no se estreche y se acabe transformando en un abismo insalvable. Pero, sobre todo, ruego que ésta agonía llegue a su fin. 
Si un día, no muy lejano espero, el sol vuelve a hacer acto de presencia, ya podéis daros por sentenciados los señoritos Don Perfección, cuyo hobbie fue tirarse al cuello como carroñeros cuando las cosas no podían ir a peor y ahora tendrán tanta jeta, de volver a sacar sus sonrisas a relucir, listos para continuar con la pantomima del pasado. 
Ahora bien, a esa casta de alimañas chupasangres que se consideran parientes, a mí me lo habéis demostrado con creces. Conforme escupís las palabras, quedan reducidas a añicos de la poca o ninguna consistencia que tienen, son vuestros denigrantes actos los que se alzan como un cartel en neón en medio de la nada absoluta. 
"La familia no se elige". Cierto, no obstante, ya he hecho mi elección. 
Por último, a esos dos desconocidos medianamente conocidos - y vaya usted a saber si, al final, no es todo fachada también- con los que comparto genética y sangre, ojalá no os veáis jamás en ésta clase de infortunio pero necesitáis un toque de atención, desprenderos de la venda que os dificulta contemplar la realidad, tened el detalle de ponerse en nuestro lugar y vivir la perspectiva en carne propia para que seáis conscientes del tremendo y colosal fallo que estáis cometiendo y que, por mi parte, ya no tiene perdón. 
Sin embargo, la sangre tira, no os deseo el mal porque, a pesar de todo, velo por vuestro bienestar y el de vuestro respectivo clan. Ahora, en vuestras manos reside la voluntad para ser más personas y dejar de ser tan patéticamente influenciables, esto último lo anhelo con ansia.
Así pues, no pienso inclinarme ante nadie, si clavo una rodilla en el suelo es por uno de muchos tropiezos, conforme abrazo el suelo, de nuevo, estoy en pie. ¿La cabeza gacha? Quizás para andarme con ojo y cuidarme de dónde piso. Tened claro que no me oiréis suplicar ante vuestras majestades ni volveré a derramar una sola lágrima por todos vosotros. 

viernes, 23 de mayo de 2014

Rosa del desierto

Soy el olvido,
soy el miedo
que me paraliza.
Soy la oscuridad
que me envuelve.
Soy el ave en la jaula,
sus alas encadenadas,
sus plumas agrietadas.
Soy el pasado conviviendo con el presente.
Soy tu vergüenza.
Soy el grito que
en el silencio
aúlla a las estrellas
con un dolor que no tiene nombre. 
Soy el paso del tiempo,
soy el reloj de arena,
arenas movedizas que me inmovilizan.
Respiro sal
expulso oxígeno.
Soy la personificación de la desconfianza,
un demonio errante
bailando entre el fuego y el agua, 
fuego que aviva, agua que ahoga.
Soy la destrucción,
el deseo de venganza,
el ardor del odio,
soy prisionera de las pesadillas.
Soy la voz muda,
soy la guardiana de la memoria.
La constelación opaca
sin una historia que contar.
Soy el gris
soñando con ser índigo.
Una lapislázuli con aspecto de piedra polvorienta.
Alma moribunda,
furibunda
se encuentra mi aura.
Soy la lágrima perdida
en tierra de nadie.
Llueve, llueven océanos
nubes negras que
descargan ira reprimida,
en forma de tempestades.
Truenos, los gritos ahogados.
Tornado, mi mundo interior.
Soy la ceniza,
la pieza del puzzle de repuesto,
la vela consumada,
la estatua etrusca que 
se alza perenne
sobre una vida yerma y devastada.
Soy el óxido, lo inflamable
el tóxico que fluye como ónix por mis venas. 
Volátil, impetuosa
la carencia sobre la virtud.
Soy la maldición,
la curación que no existe.
Soy el intento de salvación,
la metamorfosis que jamás tuvo lugar.
Soy la fortaleza derruida,
el cántico sin palabras,
la entonación que nadie escucha.
La flor marchita que muere y resucita sin jardín.
La interrogación,
la duda sin respuesta.
Alguien que es nada.
La opción desestimada,
entre elecciones.
La lección jamás aprendida.
Soy mi camino,
la piedra
y el tropiezo.
Soy el suspiro que
se funde con el viento.
Soy la sombra permanentemente en vigilia.
La maldad,
soy la voluntad quebrada.
El sollozo que no dio la cara,
el problema
sin solución.
Tu yo menos anhelado.
Estoy hecha de retazos de recuerdos y soledad,
de miradas de desprecio
de decepción
y de lástima.
Me acompaña un fantasma
tan posesivo como traicionero.
No obstante, yo prefiero la compañía que
me brinda la luna
donde su luz mortecina
se cuela por la ventana
velando mis noches.
Única blancura que empaña esta negrura.
Inyecciones de veneno es mi sangre,
decadencia que corre a través de esto
que los mortales llaman cuerpo.
Corteza que tan sólo daña,
no moldeable como si fuera arcilla,
captura prejuicios y apariencias. 

Si la mente es mi prisión,
el cuerpo es mi castigo.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Quiero vivir en un bosque.

Lo más parecido que hay por los alrededores a los aullidos de los lobos, son la algarabía de los gallos que, si tuviéramos que depender de ellos para levantarnos todas las mañanas, sufriríamos un trastorno de sueño grave. 

viernes, 16 de mayo de 2014

Pinceladas de infancia.


¿Sabéis?
De esto que estáis buscando una cosa no con urgencia pero sí que la necesitas para hacer algo en ese momento y sabes dónde está pero cuando vas a echarle mano, resulta que no está. It's typical.
Pues abriendo tooooodos los archivos del WORD habidos y por haber desde hace mil años en mi carpeta, te encuentras joyitas como ésta:

"Verás, yo era una niña inocente, muy inocente. Tanto que, pecaba de tonta y se aprovechaban de mí. Era cariñosa aunque no me gustaba darle besos a los varones de mi familia, me deshacía en muestras de cariño con los míos...incluso, una vez, llegué a regalarle a mi madre una ortiga con bicho incluido. Juguetona, me encantaban los juguetes y me inventaba mil historias dónde a menudo participaba mi hermano mediano o mis primos. Era una bruta, sí, la verdad es que carecía de delicadeza. Por supuesto, adoraba comer, mi predilección eran los dulces en especial, las golosinas...y la bollería industrial. Era de aspecto redondico pero NO estaba gorda, por lo menos, no era un saco de huesos al que estornudaras y lo volaras mandándolo al pueblo de al lado. De hecho, siempre estaba corriendo de aquí para allá, haciendo trastadas mayoritariamente. Desde bien enana ya tenía mal genio, no me gustaba que me dieran órdenes o me riñeran. Odiaba que me gritasen y a menudo lloraba y me escondía tapándome los oídos. Mis padres me trataban como si fuera una muñeca de porcelana y eran demasiado protectores, para mi gusto. Aunque siempre me resguardaba en mi mami, para todo. Poseía la misma sensibilidad y aprecio por los animales que tengo ahora, por eso cada perrito que veía en la calle me paraba a acariciarlo, a los gatos no me podía acercar ni de lejos, de la tremenda alergia que sufría. Adoraba los caballos pero les tenía miedo, también era una chiquilla muy insegura y lloraba cuando mi abuela mataba un conejo de una viaje en la cabeza. No era cobarde pero esa poca o ninguna confianza que tenía en mí, me hacía retractarme de todo y esconderme a la primera oportunidad. Primordial en mi personalidad, la timidez...no te puedes imaginar lo tímida que era hasta el punto de ocultarme detrás de mi madre cuando alguien a quien no conocía mucho me hablaba y si me atrevía a abrir la boca, me salía voz de pito. Esa manera de hablar perduró hasta bien entrada la adolescencia y a día de hoy, todavía la conservo. Aún poseo una voz aguda, no es que quiera parecerme a un camionero pero observas mi estatura y mi apariencia y lo último que se te pasa por la cabeza, es escucharme así. También me ha traído innumerables problemas, si es lo que te digo, que no me libro de nada desagradable. Retomando mi niñez, era un pelín avariciosa pero por la cosa de haberse criado con dos hermanos mayores aunque, por supuesto, yo era la más consentida.
¿Una peculiaridad? Era caprichosa sí, pero lo que yo quería era tener todo lo que me gustaba para tener más amigos y así poder compartirlo. Nunca me atrajeron las muñecas, vamos los bebés. De hecho, me encabronaba cuando me regalaban algo de ese estilo porque lo último que quería era ejercer de madre, dándole el "bibe" a un muñeco con aspecto inquietante que después, por la noche, se tornaba diabólico. Le tenía (tengo) pavor a los payasos y sin embargo, tenía decorada mi habitación con ellos. Muy miedosa pero bien que me encantaban los lugares abandonados aunque me dedicara a admirarlos desde fuera. Torpe. En grado sumo, no aprendí a montar en bicicleta sin ruedines hasta los 8 años. "

Deduzco que está sin terminar. Puntualizar que ni exagero ni miento, era así de verdad xD.
Por cierto, todavía no he encontrado lo que estaba y estoy buscando.
Ahora que, ¡vaya trasto de cría! :)

domingo, 11 de mayo de 2014

Seahorse.

Días en los que la definición de hermano pierde sentido, se te traba la lengua al pronunciarla y por más que la pienses, te sigue sonando extraña, desconocida.
La familia...la familia es un tatuaje, la primera marca que tenemos al nacer.
No te equivoques, no somos ganado, en cambio estamos ligados de por vida a unos individuos que, a lo largo de los años, se convertirán en parte de ti.
Hilos invisibles con la resistencia del acero y en contables ocasiones, eso es justo lo que sentirás, que realmente estás encadenado contra tu voluntad al igual que dichos lazos pueden corromperse e incluso desaparecer. Y aún así, seguirás marcado, permanecerán vivos en la memoria aunque la persona que hoy te cruzas de forma casual por la calle te cause indiferencia, tu mente registra una retahíla de recuerdos fugaces, ahora perdidos en un pasado, en otra etapa de tantas.
Cuando era una cría, no podía imaginarme una vida sin los dos cabrones de mis hermanos, dicho sea de paso, el término cabrón en este caso, no es un insulto, tenemos más similitudes con la especie caprina de lo que jamás admitiríamos.
No obstante, la vida en sí es una batalla constante, eterna, admite tantas derrotas como victorias pero jamás tiene un fin, ni siquiera una tregua.
A día de hoy, aprendes a vivir con ausencias y presencias que provocan soledad. Ausentes que están más presentes que muchas presencias que solo traen un amargo hedor a falsedad e interés.
Como persona, para mí no existe el perdón y casi dándome un poco de vergüenza, el dar sin recibir. Es así. No me refiero a cuestiones materiales, estoy hablando de que una relación, sea de la naturaleza que sea, se basa en una serie de pilares y uno se cansa de estar siempre dando y siempre recibiendo piedras. Porque la nada en sí, son realmente piedras que poco a poco, te debilitan y te hunden. Yo, te doy la mano hoy pero si el día de mañana te necesito, no me vale que me des la espalda porque automáticamente cuando vuelvas, te encontrarás con un agradable dedo corazón dándote la bienvenida.
¿Sabes? Es curioso pero, cuando naces tienes una familia y conforme vas luchando, aumenta o disminuye considerablemente el número de miembros, así cuando mueres abandonas una familia salida de cien mil rincones distintos del mundo y te reencuentras con los que perdiste en el camino.
Hoy, tengo amigos que considero hermanos y hermanos que considero conocidos.
Y sin embargo, hace 23 años que el tatuaje se mantiene imperturbable bajo la tempestad. Y así seguirá hasta que mis cenizas retornen a la majestuosidad del firmamento.

lunes, 28 de abril de 2014

El arduo proceso de olvidar.


Recientemente, he caído en la cuenta que en Twitter he ido dejando caer perlicas como pedruscos, a lo Hansel & Gretel dejando migas de pan por el suelo para así poder volver a casa.
Solo que yo no me iba a ningún sitio, tan sólo escupía pensamientos fugaces, palabras encadenadas a los recuerdos, intentando desasirme de lo que me oprimía, consumía y me debilitaba.
Si en su día, pretendí que fuera una indirecta, está claro que no veía las cosas con suficiente claridad. Son directas, flechas que iban dirigidas a un punto fijo, una y otra vez.
Que se diera o no por aludido, no lo sé, imagino que sí, es difícil hacerse el loco cuando más que un tweet parece un cartel luminoso.
Pues bien, aquí expongo mis dosis a rebosar de sentimientos contradictorios y veneno, mucho veneno.
A decir verdad, es una sucesión de días, experiencias, momentos que me tocaron de algún modo y tuve que hacer como Dumbledore con su pensadero. Cambio la pileta de piedra por una red social de 140 caracteres, a veces, insuficiente con todo lo que se quiere expresar pero a la vez, resumir.
Es un popurrí, no todo lo que hay ahí puesto va para una persona concreta, de hecho, conforme los copiaba iba recordando, en la mayoría, exactamente lo que ocurrió...en otros, vagamente. Y hay algunos que, simplemente, me encantan y que no tienen nada que ver con nadie incluso conmigo. Aún a día de hoy, me asombra cómo la escritura supone una salvación para mí. Tanto los libros que leo como lo que escribo. Suelo decirlo con frecuencia y es que me expreso muchísimo mejor escribiendo que hablando...se me traba la lengua, se me queda la mente en blanco y muchas veces suelto incoherencias salidas de la...¿nada?. Será falta de costumbre y socialización.

Escribir aquí, en mi blog, mis dominios, supone una auténtica liberación. Si bien es cierto que da la casualidad de que, algunos que nombro con frecuencia conocen la URL, también es verdad que se metieron una vez y pare usted de contar, así que puedo escribir con total tranquilidad sin temor a ser descubierta. Y si lo soy, ya no tengo nada que perder ni que ocultar.

Bueno, comentaré alguno de ellos por el simple placer de rememorar y aclaras ciertas cuestiones.
En verdad, estoy hablando más para mí misma que para alguien ya que, realmente, aquí pocos vienen o se interesan por mi vida, lo cual agradezco también. No soy precisamente fan de compartir mis emociones.

¿Punto y final a la historia? No existe ninguna historia pero sí que debería haberle puesto el punto hace meses. De hecho, tuve que haberle puesto en su lugar en cuanto empezó a pasarse de listo.
Existe el amor propio y luego está el mirarse el ombligo.
Un día, conoces a una persona que por lo que dice, piensas que encaja dabuti contigo...luego descubres que su personalidad varía según el individuo que tenga delante.
El "vete a honrar a Hades" tuvo que cazarlo al vuelo, a nadie más le puedo decir esa expresión...a nadie más que lo entienda, claro.  La alusión a la mitología tanto griega como romana (oooh sí!! vaya diferencia entre una y otra, oiga!!) es bastante común y tiene su motivo.
Varios de estos tweets son respuestas a algún tweet que tuvo que poner y que provocó que yo saltara, algo casi rutinario durante una racha.
Recalcar que lo conocí en una red social cuyo nombre omitiré porque me da vergüenza ajena. Y seguí metida en ese manglar de petard@s durante unos cuantos meses más. Hecho vergonzoso donde los haya, además de una grandísima pérdida de tiempo y fuente constante de disgustos.
El que me conoce a medias y el que lo hace casi a tiempo completo, se huele a distancia que yo los tíos...cuanto más lejos, mejor. Es un odio acérrimo. Así pues, haré muchas veces referencia a su estúpida raza y a la madre que los parió a todos...harto trabajo tendrá la pobre mujer.
Piensa antes de hablar se debería considerar ley pero yo, pocas veces, lo pongo en práctica...sobre todo, cuando tengo los plomos cruzados que digievoluciono a Doña Impulsos.
¿Quieres saber un tópico? Todos afirman ser diferentes y en verdad, todos son iguales. Topicazo donde los haya. Si insisten es que quieren convencerse más a ellos mismos que a los demás.
Soy gafe, eso es una mancha de algún producto químico que no salta en mi deslumbrante a la par que estrafalario currículum. Hay tíos como peces en el océanos, o eso afirman aquí los positivos, los power flower como tiendo a llamarles. Pero, ¿cuántos de ellos merecen la pena? ¿1 entre 1 millón? ¿Se han extinto como los dinosaurios y no poseen la inmortalidad de las cucarachas? Porque, déjame decirte que llega un momento en que te tropiezas con tanto inútil que reconsideras el hacerte asexual a la fuerza. O meterte de cabeza a un convento perdido en mitad de una sierra aunque seas creyente más de Springsteen que de aquel individuo que crearon una panda de fumaos denominado "Dios", en líneas muy generales. Tampoco me voy a poner aquí a resumirte los 73 libros que conforman la Biblia, suerte que, la única que cayó en mis manos, terminó "accidentalmente" debajo de la mala hierba que había para quemar.
El "Ojalá me equivoque" tiene telica del telar. Vamos, que a éste le dio por hacerse vlogger y hacer experimentos. Y de paso, provocarle síntomas de infarto de miocardio al personal. Realmente, me afectó y mira que ni pinchaba ni cortaba, de hecho, por aquel entonces, ya era una mierda en el camino para él. Con decirte que intenté ayudarlo desde mi buena intención y tuvo el detalle de soltarme unos cuantos estufidos con su habitual arrogancia. Éste no se cae del nido.
¿Lo de los tuertos y verdugos? Pueden decir misa, pero suelo ser diana para los males de ojo.
Craso error dirigirme a él llamándolo Marte.
En cuanto al canon de belleza, es algo que me lleva por la calle de la amargura. Es la sociedad actual, todo se rige por apariencias aunque sea todo más artificial que un playmobil.
¿Me rindo? Sinceramente, no soy la clase de persona que tira la toalla así por las buenas y dado que no me acuerdo por qué fue, probablemente sería estudiando...la constancia es una carencia en mi vida.
¿Correr? Es algo que se me da como el culo. Fíjate que no lo hago ni cuando pierdo el bus y es el último que pasa, ni siquiera cuando a horas intempestivas - mi horario preferido para salir a dar una vuelta - me sigue un sospechoso viandante y ni me inmuto lo más mínimo. El sacarse una zapatilla y arrearle un 42 sucesivas veces es mucho más efectivo. Lo que no quita que, de estar en buena forma, me encantaría lanzarme a correr como si fuera una cabra en el monte, saltos incluidos.
Un clavo no saca otro clavo, esa creencia es un fraude.
Lo de cargarme el muerto está relacionado con los experimentos de aquí el amigo. Me tiene por tan poquísima cosa que como dios, se cree que voy preguntando cosas íntimas por ask, anónimamente.
Como ya he mencionado anteriormente, su actitud hacia mi persona empeoraba cada vez más, tanto que llegó un momento que más que una persona, parecía un campo de minas.
Quieres arreglar las cosas y en vez de poner de su parte, te hace ver que eres indigno de su majestad y además, como premio e incluso favor, mereces ser castigado por la Santa Inquisición.
Enamorarse es de suicidas, con eso lo digo todo. Más si no eres correspondido pero como da la puñetera casualidad de que no eres dueño de las emociones aunque sí puedas ejercer cierto control sobre ellas, te tienes que joder y comerte el marrón hasta que un día, se te pase. Hasta que diga de llegar...supone un calvario y unas ganas de hostiar a quien te toque la moral lo más mínimo. Y que conste que no apruebo la violencia sin causa justificada.
Sigamos, hubo otra racha realmente mala.
Si no tenía suficiente con uno que se la soplaba todo lo que decía, añádele un segundo. Un familiar, en este caso. Una, para ser más específicos.
Hablemos de esta clase de energúmenos que han tenido el lujo de conocerte y ser confidentes de una confianza, ahora no merecida. Y digo lujo porque para lo que han demostrado ser, mejor que no les hubiera devuelto ni el primer saludo. ¿Qué tendrán en la sesera cuando te ponen a prueba de esa manera? ¿en qué piensan? No tienen excusa alguna pues una de las cosas fundamentales que aprenden en poco tiempo de ti es que tienes una cara que más vale haberse muerto que verla hacer su entrada triunfal.
Estos dos pecan de esa falta total de respeto. A pesar de que uno de ellos, sabe perfectamente de lo que estoy hablando porque también la tiene pero por lo visto, tampoco soy merecedora de tenerla ya que jamás le ha dado la importancia requerida.
Mis demonios, son míos, son parte de mí, no tengo por qué sacarlos a la luz, de paseo o hacerlos públicos como si fuera una virtud poseerlos. Porque no lo es pero al final, están tan dentro de ti que eres parte de ellos. Sin embargo, por mucho que vayamos de la mano, no deseo fundirme ya que perdería inevitablemente la esencia de lo qué y quién soy. Es una lucha constante, máxime si te embargan tantos sentimientos tóxicos como es el odio y el rencor. Suficiente veneno corre ya en mí como para encima tirar todos mis esfuerzos por mantenerme serena e intacta por la ventana y convertirme en lo que siempre juré que no sería. Créeme, cuando te dejas llevar y dejar de nadar a contracorriente, después, retornar supone un sacrificio colosal.
Heredé el pronto de mi familia paterna, sí. Tengo mal carácter, también. La paciencia no está entre mis virtudes, cierto. Entonces, conociendo esos detalles, ¿por qué no te estás quietecic@?
La herida que va rociada con limón como si fuera unos langostinos a la plancha. Me parece genial y realmente, honrado que quieras auxiliarnos en estos momentos tan difíciles....pero que luego vayas rajando por las espaldas tergiversando completamente el asunto y llevándolo a tu terreno para inculparnos a los demás? Si te tuerces, yo me revelo, agradezco tu ayuda pero no te voy a lamer el culo ni hacerte la pelota para conseguir tu favor. Por mucha familia que seas, ese término de apariencia simplona, tiene infinitos significados.
Volviendo a la otra acera, aposté por ti, perdí hasta mi dignidad por el camino sin darme cuenta, fui alguien que no soy por agradarte a ti, te puse por encima de mí creyéndome que de verdad era culpable de todo lo ocurrido. Obviamente, no era consciente de lo que me estaba haciendo a mí misma. Eres diferente, sí, peculiar, vale, atrayente, cierto...pero tienes unos delirios de grandeza, macho, que tienen que erigirte alguna clase de pedestal para ti solo en el partenón de Atenas.
Algo hay en ti que a mí me desorientó por completo. Yo no soy quién equivocadamente crees que soy. Luego, nunca me diste la oportunidad de demostrártelo porque recuerdo que me soltaste que, habiendo satisfecho tu curiosidad, todo lo demás era simple psicología, detalles intrascendentes. Típicas similitudes de gente mundana.
Otra cosa, en esa chapucera red social conocí a otro muchacho que se dedicó, en su día, al transporte de ahí, el tweet sobre las pesadillas con trailers, por la sesión que me metió. De todas formas, gracias por la respuesta, tan amable como de costumbre.
El hecho de que este a las 5 de la mañana desahogándome aquí, soltándolo todo a bocajarro es porque quise decirte absolutamente todo lo que pensaba acerca de tu persona aunque en realidad, no te conociera en absoluto, cara a cara. Donde pudiera vislumbrar las emociones que inconsciente o no, aparecieran en tu rostro. Y no, respaldándote en una pantalla donde tienes por costumbre, darle la vuelta a las cosas. Si las cosas no estuvieran de por sí totalmente arruinadas, faltaba el detalle que tuviste al insinuarme que me creía mierda y no llegaba ni a peo, el concederme el favor de vernos y hablarlo porque, al parecer, como soy como todas las demás o la peor, vete a saber, no tengo ni siquiera el derecho a pedirte nada. Aquí, el amigo que odia que lo encasillen, lo comparen o lo metan en el mismo saco, diciéndome con total convencimiento lo qué era o dejaba de ser, mediante suposiciones totalmente falsas.
Sí, accediste y ¿qué ocurrió después? Aaaah sí, que por situaciones ajenas a mí, hasta en dos ocasiones, en el último instante, te echaste para atrás aludiendo a hechos que sinceramente, no quiero pensar si son verdad o no. La tercera no la cuento porque fue una tomadura de pelo y por si no estuviera quedando claro con el paso del tiempo quién eras, con esa burla, te luciste.
Odio y no tienes ni idea de hasta qué punto, lo que he sentido por ti. Porque, a pesar de todo, te he defendido alegando que eres buena persona, tan sólo que a mí me tocó ver la otra parte. Y aún así, lo que hice fue tan nimio que podría apostar fácilmente a que lo hiciste a propósito para quitarme de en medio.
Y afortunadamente, hoy toda venda que haya podido tener alguna vez bloqueándome la verdadera visión, se ha caído. Jamás, te he deseado el mal, si bien sí que he rogado que te ocurriera alguna situación parecida estando en mi lugar, para que vieras cómo de humillante y denigrante ha sido tu trato.
No pude evitar el sentirme atraída por ti, no lo vi venir pero sé que hice todo lo que estuvo en mi mano para que estuviéramos bien, a pesar de que te resultara tan divertido hundirme, pasarme por encima y creyendo de sobra que no era nada comparada contigo. Y sigues estando equivocado, y no, no espero que lo reconozcas, tu soberbia no te permite ver ésta clase de errores.
Fíjate, al principio pensé que podría identificarte con Marte, después decidí que tu sitio estaba con Plutón pero hoy, con ninguno de los dos. Ambos eran dioses y ambos, a pesar de sus diferencias, tenían valores de los que tú careces, por mucho que presumas de ello.
TE ODIO y no me avergüenza admitirlo. Y apuesto a que te sentirás orgulloso. Ese es tu jodido juego. Siembras enemigos porque así aumenta más tu ego. Yo no soy tu enemiga, de hecho, sé que para ti soy una lacra, que estoy más muerta que viva pero tú...tú eres un fantasma del pasado. Y no sabes cuánto me alegro de que este día, por fin, haya llegado.
¿Sabes? Nunca sabrás lo que opino de ti porque, sí, te di la dirección del blog pero sinceramente, dudo que la hayas conservado y a parte, con la cantidad de púas que te he mandado expresamente dedicadas a ti de forma totalmente indirecta por twitter, te habrás hecho una ligera idea de que no te achicharro vivo porque no tengo un trío de dragones como Khaleesi.
No sabes el tremendo alivio que siento al haber expulsado todo lo que me carcomía por dentro y esperaba ansiosamente a decírtelo para quitármelo de encima, aunque si es por ti, muero con este lastre en la chepa.
Una última cosa y va en serio, cuídate, ojalá te trate la vida bien pero también ojalá te revise las tuercas y te ponga en tu lugar, para algo existe ese jodido mito del karma. Sé feliz.


                                                                                                                                     Hasta siempre.

miércoles, 23 de abril de 2014

Romano arrogante.

¿Qué puedo decir?
Sobran las palabras cuando has demostrado con creces cuán arrogante y cruel puedes llegar a ser. Supongo que creí que el tiempo enfriaría tu agrio temperamento y tu injustificada actitud. Me equivoqué.
Erré al creer vislumbrar luz donde solo había oscuridad.
No sudé sangre pero peleé exhaustivamente para que volviéramos a estar como antes, tan solo que se hace muy cuesta arriba cuando te rechazan, te humillan y te tratan como si no valieras un penique frente a un trono tallado en oro.
Pude haber metido la pata pero a pesar de ser una persona francamente, orgullosa, no tardé en ofrecer mis disculpas, que a su vez dieron pie a que aprovecharas esa situación para inculparme de cosas que a día de hoy, sigo sin entender y regalarme esa magnífica visión tuya de los hechos basándote en suposiciones y tergiversando mis palabras hasta límites insospechados.
Me he cansado de poner la mejilla, sinceramente, puedes proclamar a los cuatro vientos lo que eres, quién eres, lo que no aclaras es que tu personalidad varía según la persona.
Que te quede claro que no tienes nada a lo que aferrarte para excusar tu comportamiento tan denigrante. ¡Ah!, cierto, olvidaba que tu soberbia afirma que, en ningún momento, ofendiste ni te pasaste de listo. Tú nunca has roto un plato, todo lo que haces tiene su explicación...pues perdona que te lo diga, pero lo que tú tienes son muchos delirios de grandeza y tantas leyes que pareces una dictadura.
Quizás seas buena persona, fíjate hasta hace nada era yo misma la que defendía esa postura pero el tiempo, el paso de los días, lo que llevo observado, me ha demostrado que no eres quien dices ser.
Sin embargo, no te estoy juzgando...más bien, te estoy definición en base a mi experiencia, para hacer de juez ya estás tú que ya he visto que conmigo se te dio de lujo, colega.

lunes, 31 de marzo de 2014

Chinchilla.

Hermano,
no puedo responder a tus preguntas.
Lamento guardar silencio y bajar la cabeza fingiendo distraerme con cualquier tontería que tenga en mano, en ese momento.
Intentar relatarte lo qué cruza por mi mente es un acto suicida pues vivo en una confusión permanente de idas y venidas.
No soy lo que ves mas eres consciente de ello,
soy más sombra que luz y un reflejo en el que rehuyo observarme.
Tan sólo deseo decirte en estas pocas y forzadas palabras que estoy bien, sobrevivo y aguanto impasible todo tipo de tempestades si bien, sufro momentos de flaqueza como todo mortal.
No obstante, no soy indiferente a lo que se cuece a mi alrededor y aunque procuro mantenerme al margen, siempre acabo salpicada de algo.
Sigo al pie del cañón, como madre nos enseñó. Un cañón que se desmorona con el peso de traiciones, malas palabras y verdades silenciadas.
La felicidad más que un camino, es una actitud. No soy feliz, el día a día, la frágil y desgraciada situación en la que estamos sumergidos no son propicios.
Cierto es que nunca hemos tenido una relación estrecha, ninguno de los tres, de hecho. Por desgracia, no soy la misma persona, de hecho, estoy en proceso constante de cambio -si es evolutivo o no, eso el tiempo lo dirá- y es demasiado tarde para ofrecerte dicho lazo. No es nada personal, tienes pocas noticias mías y es por un motivo.
No deseo hacerte partícipe de mis vivencias, ahora más que nunca, por razones obvias.
Soy tu hermana y siempre me tendrás a tu lado, pero si no me involucro demasiado es porque deseo con toda mi alma que seas feliz y que lleves la vida que siempre has soñado.
Y te vuelvo a repetir que, estoy bien, tan sólo que soy pájaro de mal agüero y voy por libre.


viernes, 21 de marzo de 2014

La que se ha liado por un pis.


¿Que qué estoy pensando?
Cosas, muchos lo llamarían cosas de la edad, vaya usted a saber, pero el revoltijo de pensamientos inconexos que fluyen por mi mala cabeza a estas horas, no son la razón por la que escribo.
Veréis, yo debería estar ahora en el séptimo sueño y sin embargo, estoy acostada en la cama, con los ojos similares a los de un búho, escribiendo desde el móvil y deseando dormir. ¡Sí! Un sueñecico que, aunque sea efímero, sea reparador y sin pesadillas.
Pero ya me estoy andando, de nuevo, por las ramas. Tampoco mis problemas de insomnio es el motivo, aunque en cierta forma, guarde relación con lo que voy a contar. 

        *       *       *      * 

He pasado toda la noche con la puerta de la terraza abierta y la persiana medio arriba, tapadica cual oruga para que la mopa pulgosa de cuatro patas que, muchos conoceréis por Xuxie (pronunciado Susi) haga sus necesidades con total libertad sin tener que aguantarse hasta la hora del desayuno. Pues bien, los que me conocéis bien sabéis que para que yo me quede durmiendo...telica de la buena, no?. Allá, que caigo en un ligero letargo semi consciente...cuando, de pronto, oigo un quejido en plan para llamar la atención y podéis imaginaros quién era, acto seguido me llega a la narizota el inconfundible estufido a meado...ea! Toooda la terraza para ella sola y tiene los santos ovarios como pelotas de tenis de despertarme para que admire su obra, desperdigada por toda la habitación. 
El que sabe, habrá pensado en la mala leche que se me pone si me despiertan mal y a deshoras...¡pues oiga usted! Ponte a bajar la escalera, hirviendo de rabia, disparando tropecientos improperios en silencio, a oscuras y con un solo ojo, la mezcla idónea para hostiarse y dejarse los piños como decoración aleatoria por toda la casa. 
Ponte a buscar la fregona, sube la persiana de la puerta de la cocina y sal al porche descalzo, todavía a oscuras a buscar el dichoso cubo y reza para que uno de tus niños peludos que guardan la casa, no decida verte como un enemigo robando un palo con un mocho y descubras, en el último instante, que te han estado acechando cual halcón y de pronto, te ves un oso corriendo como un caballo dispuesto a descoyuntar miembros como si de cabezas de ajos se tratase. 
Atina a ver dónde demonios dejó tu buena madre el fregasuelos la última vez - porque cada vez está en un sitio distinto - y cuando das con él, descubrir que sólo queda el ras del culo de la botella, carga el arsenal, arremángate los pantalones para volver a subir, no vayas a terminar con la nariz torcida para Castellón, no hagas ruido no vayas a despertar al personal, abre la puerta y...¡¡¡¡Por el amor de Espinete, qué peste a babuino hay en este estercolero de 'meaos'!!!! 
Haz maniobras para cruzar sin pisar el 'guisao', asegúrate que al saco de pelos 'enredaos' aquel, no le da por salirse y despeñarse por el hueco de las escaleras, sal a la terraza y lleva cuidado que que está to' minao y no se ve una mierda, llena el cubo, pégate a la orilla rogando no pisar ningún pastel perruno y vuelve a entrar en la cueva. 
Limpia...como puedas, claro, con el ras del culo de la botella, mientras piensas vagamente y con el cuello de la camiseta del pijama subido hasta la napia si la fragancia de pino anulará el olor nauseabundo a huevos podridos. 
Finalmente, deja la fregona a mano en la terraza, baja la persiana, deja la puerta abierta para que se ventile...¡OJO! la puerta de la terraza, no la de la habitación que ya sabemos lo qué puede ocurrir y métete en la cama totalmente desvelada, con el bollo peludo tirándose pavas mientras ronca apaciblemente.
Ponte...¡yo qué sé! a hacer sopas de letras como me dispongo a hacer y si acaso, en algún momento, me quedo roque...pues ¡¡viva la Virgen de la Fuensanta, 'cohoné'!!



viernes, 28 de febrero de 2014

No fui concebida para vivir de rodillas.

Pienso que esta jodida existencia efímera, tan intensa como accidentada que cada uno de nosotros llevamos a cuestas, es una sucesión de pruebas, de aros de fuego, caminos de brasas con la única finalidad de demostrarnos que cuando quiere joder, lo hace a lo grande...mostrándose tan despiadada que solo nos queda una opción: echarle valor y convertirnos en fieros guerreros luchando día tras día, bajo toda clase de tempestades para evitar que, dicha vida nos hunda y terminemos sobreviviendo amargados y resignados a lo que toque.

domingo, 16 de febrero de 2014

Arpías.


Creo recordar que tenía un hermano, bueno dos para ser exactos.
También me enteré de que iba a ser tita y aunque jamás me han gustado los críos y menos he querido tenerlos cerca, esa noticia enterneció mi corazón de piedra. 
Pero tu constante ausencia, tus efímeros actos de presencia sumado a tus vagas conversaciones, como si encima sintieras alguna clase de obligación imaginaria de comunicarte, muy de vez en cuando, con tu madre....me hacen llegar a una conclusión y es que le has dado la espalda a tu familia. 
A tu sangre.
A tus propios padres a quienes has abandonado cuando más te necesitaban.
Con suerte, veré a mi sobrino el día de su nacimiento, le sacaré varias fotos y las colgaré en el corcho como recuerdo de su existencia. No vaya a ser que la matriarca no vea correcto que su nieto conviva con su familia paterna, no vayamos a pegarle una enfermedad mortal. 
¿Mi regalo? 
Si no están ya en alguna estantería de alguna casa ajena, probablemente terminen, tarde o temprano, desmenuzados por doquier siendo el juguete de aquellas bestias de pura raza del campo. 
No me odies, ya siento yo suficiente odio por los dos. 
Eso sí y que te quede cristalino. Tus nuevas hermanas postizas no pasan por encima mía a riesgo de que se me oiga hasta en Egipto. 
No te reconozco, hermano...si es que tienes derecho a que todavía te llame así. 
Sé feliz y a los dioses ruego que tu criatura no herede la maldad de las malas lenguas que tanto le rondarán. 

domingo, 26 de enero de 2014

Leabhar Gabhala

Yo soy el viento que sopla sobre las Aguas;
Yo soy la ola del Océano;
Yo soy el murmullo de las olas;
Yo soy el buey de los siete Combates;
Yo soy el buitre en la Montaña;
Yo soy una lágrima del Sol;
Yo soy la más hermosa de las Plantas;
Yo soy un valiente jabalí Salvaje.
Yo soy un salmón en el Agua.
Yo soy un lago de la Llanura.
Yo soy la palabra Certera;
Yo soy la lanza que hiere en la Batalla;
Yo soy el dios que crea o forma en la cabeza del hombre el Fuego del pensamiento.
¿Quién es el que ilumina la asamblea en la montaña, si no yo?
¿Quién conoce las edades de la Luna, si no yo?
¿Quién muestra el lugar dónde el sol va a descansar si no yo?
¿Quién llama al ganado en la casa de Tethra?
¿A quién sonríe el ganado de Tethra?
¿Porque es el dios que forma encantamientos-
- el encantamiento de la Batalla y los vientos de Cambio?

- El Canto del Druida Amergin