miércoles, 11 de febrero de 2015

Adivina jubilada.

Qué es real y qué no lo es.
¿Alguna vez te lo has preguntado?
Distinguir la verdad de la mentira,
percibir el engaño en los rostros, gestos y palabras.
Qué es realidad y qué es invención.
Tu verdad no será nunca la misma que el de al lado, siendo así ¿cómo confíar si hay tantas versiones como personas hay en el mundo?
Miro hacia abajo, fango engulle mis pies por cada pisada que doy en una dirección ciega, testaruda, corrompida y asustada.
Tú que te ves obligado a defender verdades que seguramente, en ocasiones, no compartirás...dime, ¿Qué te hace diferente a los demás?
Tú que me tienes a tiro si deseas humillarme. Ahora que estoy en mi punto más vulnerable y estancada ¿quién me asegura que no soy el ratón de circo para un gato que busca matar su aburrimiento?
Tú que tienes libre acceso a mi historia y estás más cerca que otros que llevan un tiempo a sus espaldas, ¿cómo puedo sentir la bondad de tus intenciones?
¿Me estás 'viendo' realmente o sólo soy un chicle más pegado en la suela de un zapato?
Y aún así confío en ti. Supongo que la esperanza aunque nimia, sigue en mí a pesar de todo lo vivido.
Si alguna vez lees esto -que lo dudo- no te lo tomes como algo personal, es como montar un castillo de naipes.

1 comentario:

  1. Jajaja, es genial! Sobretodo lo del "gato" : p

    Supongo que, después de todo, tendrás que escribir una continuación xD.

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