martes, 26 de mayo de 2015

No return.


Llega un momento en el que o pones cientos, miles de kilómetros de tierra, mar, océanos y continentes de por medio o tocas tanto fondo que te pueden dar por muerto.
Quizá, lo único que te puede salvar de ti mismo es coger la mochila e ir en busca de la vida que no has vivido, de cambiar las reglas del juego, la baraja entera si hiciera falta con tal de volver a respirar. 



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